Los delegados de Néstor Kirchner y Felipe Solá intentaban anoche alguna fórmula de pacificación entre Nación y Buenos Aires en una pelea que no tiene solución como está planteada. El Presidente y el gobernador se cruzaron mensajes amistosos desde sus respectivas tribunas en actos en Florencio Varela y Mercedes, luego de los agrios reproches que intercambiaron por TV en la noche del miércoles. El Presidente terminará de recoger apoyos de gobernadores -todos, menos Solá y el neuquino Jorge Sobisch- para enfrentar el reclamo de Buenos Aires de que en el nuevo régimen que debe votarse se le reconozcan más fondos coparticipables a costa del porcentaje que le corresponde a la Nación. Eduardo Duhalde, por su lado, llamó a su gente a no discutir más con el Presidente. El mismo anunció que está también dispuesto a reunirse con Kirchner con quien dijo no estar peleado, pese a que éste dijera por TV que no debe su silla al ex presidente. En una segunda línea más discreta las conversaciones siguen: se sabe de contactos de la gente de Roberto Lavagna con legisladores y ministros bonaerenses de donde surge que tan difícil es que se apruebe la ley de copartipación, como la llamada norma de « responsabilidad fiscal» que establece límites al gasto e impone sanciones a los funcionarios que se excedan en la administración, de fondos públicos. Esperable que cuando más agria parece una pelea, ese tono sea la antesala de algún acuerdo.
Néstor Kirchner saluda a la gente durante el acto donde encabezó la inauguración de un complejo habitacional en la localidad bonaerense de Florencio Varela. El Presidente le bajó el tono a la pelea con Eduardo Duhalde y el gobernador Felipe Solá.
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Lo hizo ayer al mediodía en Florencio Varela, rodeado de peronistas y bonaerenses, con una escolta preferencial:
A esa hora, desde Mercedes, Solá -que no fue invitado por Presidencia al acto en el conurbano sur-respondía con un mensaje de conciliación (ver nota aparte).
No era un auditorio fértil para castigar al dúo bonaerense. En definitiva, las 6 mil personas que se arrimaron al Club Nahuel para vitorear a Kirchner las aportó el peronismo bonaerense que en Florencio Varela comanda
Sobre su tironeo con el gobernador, el Presidente dijo: