Candidato a rector UBA retó a los "revoltosos"
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En esa misiva el decano de Derecho advirtió que ha dejado de ser lo mucho o lo poco que ha sido para pasar a revestir una única condición: la de «funcionario de la dictadura» o la de «represor».
También sostuvo que ha sido blanco de una «campaña infame» y «discriminatoria» con el propósito de evitar que desde el rectorado de la UBA lleve adelante su proyecto y « quizá con el propósito de impedir que desde allí investigue a fondo las gravísimas irregularidades que se padecen en la universidad»
Según estimó el «pequeño» grupo objetor pretende entronizar un prisma según el cual las personas y su honra tienen dos sentencias posibles: «¿dónde estaba usted en los 70? O militaba contra la dictadura, y entonces está moralmente legitimado, o no lo hacía, y entonces es sospechoso. Más aún si tuvo la desafortunada idea de ser uno de los 2.000.000 de empleados públicos de ese entonces. No importa dónde ni importa cuánto. Usted ya es un «represor».
En su carta, Alterini también denunció, pero sin dar nombres, a «quienes conspiran contra mí cerca de los pasillos del poder».
La declaración pública de Alterini -blanco de un violento escrache- fue la antesala a la decisión del Consejo Superior de fijar para después de Semana Santa la fecha de la Asamblea Universitaria.
Ese órgano de conducción también propusoque, luego de la elección del rector, los 236 integrantes de la Asamblea traten la reforma del Estatuto Universitario, una solicitud que surgió del decano de Filosofía y Letras, Héctor Trinchero, acompañado por el decano de Ciencias Sociales, Federico Schuster; el de Arquitectura, Jaime Sorín, y el de Ciencias Exactas, Jorge Ariaga.




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