La Cámara de Diputados aprobó ayer un aumento de 50% para los gastos de campaña de los partidos políticos: en 2007 el tope de gastos pasará de 25 a 37,5 millones de pesos. Así, el Congreso avanzó en su decisión de avalar los fondos negros, no declarados, que se utilizan clandestinamente en época de campaña.
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La iniciativa, que ahora pasará al Senado, recibió 160 votos a favor, 19 en contra -de los diputados del ARI, del izquierdista Carlos Tinnirello y de Claudio Lozano- y una abstención.
Según el proyecto aprobado ayer, cada partido político podrá invertir hasta 1,5 peso por votante en publicidad electoral, lo que eleva en 50 centavos el límite.
«Nadie va a poder hacer contrataciones que no estén autorizadas por el responsable político y económico de la campaña», destacó en el recinto el titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Juan Manuel Urtubey. El radical Pedro Azcoiti elogió la iniciativa votada ayer pero no se olvidó del fallo de la jueza María Romilda Servini de Cubría que liberó de responsabilidades a los apoderados de, entre otros candidatos, Carlos Menem y Néstor Kirchner por el exceso en los gastos de campaña.
Servini de Cubría desestimó un planteo que pedía que se investigue si en las elecciones presidenciales de 2003, el Frente para la Victoria, que postuló a Kirchner, y el Frente para la Lealtad, que impulsó a Menem, gastaron más que lo permitido por la ley de financiamiento político. Para la jueza, los gastos que hicieron consultoras, agencias de publicidad, imprentas y otras empresas en favor de esos partidos no violaron esos límites porque, según la magistrada, los políticos y los partidos que se beneficiaron con publicidad y otras donaciones ignoraban esa situación.
Las críticas al proyecto estuvieron encabezadas por el arista Adrián Pérez quien cuestionó en tono kirchneriano el texto al señalar que «los grupos económicos que hoy financian a los partidos políticos son los mismos que condicionan a esos partidos políticos cuando ocupan cargos en el gobierno».
«Nosotros en nuestra carta orgánica pusimos una limitación para impedir el financiamiento empresario, pero esto debería alcanzar a todos los partidos políticos mediante una norma», subrayó Pérez.
«La mayor parte de la campaña de los partidos políticos es en negro y la diferencia entre lo que gastan y lo que declaran es sideral.
En 2003 el Frente para la Victoria dijo que gastó 2 millones de pesos pero Poder Ciudadano hizo una constatación por minutos en el aire y dijo que debería haber gastado más de 10 millones», resaltó el arista.
Además, otro diputado del ARI, Carlos Raimundi, presentó en la Cámara baja un informe que atribuye a varias empresas haber aportado para la última campaña electoral del Frente para la Victoria y denunció que luego recibieron la adjudicación de distintos programas de obra pública.
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