31 de octubre 2014 - 19:54

Capitanich dice que en la oposición opera el "Plan de M o Plan M"

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, denunció la existencia de un "Frente Derogador" o un "Plan M" en el "arco opositor" que dará de baja varias medidas tomadas durante la gestión de la presidenta Cristina Kirchner.

En su habitual conferencia de prensa en la Casa Rosada, Capitanich dedicó varios párrafos a criticar a la oposición, al considerar que hay precandidatos presidenciales que representan a "los intereses de los endeudadores seriales".

Al respecto, el funcionario dijo que estos sectores pretenden "la reducción de la autonomía del país" y promover "exclusión, pobreza, desigualdad, quiebre y desindustrialización, desempleo masivo y reducción del salario".

En ese sentido, el jefe de ministros advirtió la existencia de lo que bautizó como el "Plan de M o Plan M o del Frente Derogador" que busca "derogar todo lo que hizo este Gobierno", y si bien no nombró a ningún precandidato presidencial, pareció hacer alusión a Sergio Massa.

Luego, imaginó un posible escenario en caso de que en las elecciones de 2015 triunfe un candidato que no sea del Frente para la Victoria, al señalar que el arco opositor "quiere primero restituir las AFJP a los bancos, eliminar la Asignación Universal por Hijo, eliminar el sistema de financiamiento de la seguridad social y bajar las retenciones".

También sostuvo que desean "eliminar el financiamiento genuino del Estado, aplicar las políticas más ortodoxas para generar claramente una exclusión social, eliminar Fútbol para Todos y se oponen a la Ley de Telecomunicaciones que es democratización, accesibilidad de carácter universal".

Por otra parte, recordó que coincide con la postura del economista Aldo Ferrer sobre la necesidad de "solidificar el balance comercial" para lograr el "fortalecimiento estratégico de la Argentina".

También se pronunció por continuar "la estrategia de una industrialización acelerada que permite consolidar la balanza comercial, sustituir importaciones e incrementar las reservas para sostener la estabilidad y previsibilidad cambiaria y macroeconómica, donde el tipo de cambio es una variable fundamental, junto con la política monetaria y fiscal".

En ese sentido, destacó que el Gobierno ha tenido "una visión heterodoxa" opuesta a la visión "ortodoxa que siempre ha pretendido utilizar el endeudamiento como herramienta de estabilidad cambiaria y eso generó la reducción de la autonomía del país, e impactó como impactó" a partir de la crisis del 2001.

Luego, destacó el inicio del sistema de swap de monedas locales entre la Argentina y la República Popular de China, al sostener que hubo economistas que auguraron que ello no iba a poder concretarse, y cuestionó la capacidad de "predecir variables" de esos intérpretes de la situación.

Por último, se quejó de consultores que son "pagados por grandes grupos económicos para que opinen en nombre de ellos, entonces hacen política, porque acá nadie es neutro".

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