31 de octubre 2005 - 00:00

Caros: legislador porteño cuesta el doble que diputado

El proyecto de Presupuesto para la Legislatura de la Capital que se aprobará en pocos días contiene datos relevantes. Incluye un monto récord de erogaciones que hacen trepar a $ 2.006.666 el gasto por legislador (son 60 en total). Con la recaudación en alza, hay más recursos y aparecen estas clásicas subas del gasto sin mayor explicación. La Legislatura porteña se ubica así entre las más caras del país. Supera holgadamente al Congreso nacional, donde si se toma en cuenta sólo a la Cámara baja, cada uno de los 257 diputados tiene un costo presupuestario de $ 1.035.000. Obviamente, importa siempre no sólo cuánto se gasta, sino cómo se lo hace. Y ahí sí en la mayoría de los casos se estaría lejos de lo ideal.

Caros: legislador porteño cuesta el doble que diputado
El Presupuesto de la Legislatura porteña duplicará, proporcionalmente, al de la Cámara de Diputados de la Nación, el año que viene. Una cuenta sencilla arroja que la actividad de 60 legisladores locales demandará $ 120 millones y la de 257 representantes nacionales, $ 266 millones en 2006. Esas partidas de funcionamiento, sueldos y gastos generales, están consideradas en los respectivos proyectos de ley que enviaron Néstor Kirchner al Congreso y Aníbal Ibarra a la Legislatura porteña. Los diputados capitalinos votarán anticipadamente este año el Presupuesto 2006 del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. La sanción está prevista para el 28 de noviembre -un mes antes de lo usual hasta ahora- porque el 10 de diciembre se produce el recambio de la mitad de las bancas. Además hay un motivo de alegría extra que recorre los despachos: será récord la partida que llegará a la casa; a razón de algo más de $ 2 millones por legislador.

Eso es lo que les costará a los vecinos doce meses de estada de cada uno de los representantes en la cámara local y es casi el doble de lo que cuesta el presupuesto de cada diputado nacional. Es que el aumento del Presupuesto porteño, que asciende a $ 7.466 millones para 2006 (representa una tasa de expansión del orden de 21% en relación a 2005) hace subir automáticamente la partida para el Poder Legislativo, que si bien no puede superar 1,5% del Presupuesto general de la Ciudad, nada dice que pueda ser inferior, pero los legisladores no suelen despreciar beneficios. La Legislatura porteña, en 1997, cuando debutó como tal, tras la autonomía acotada que adquirió el distrito, tenía menos de $ 60 millones anuales para sus gastos, que incluyen el sueldo de los diputados, asesores, contratados y demás. Claro, eran tiempos del uno a uno, pero inclusive en los peores momentos, como 2001 y 2002, las asignaciones no habían descendido, sino escalado.

• Reparto

Los representantes del pueblo porteño son 60 -desde que el gobierno de facto de Agustín Lanusse duplicó las bancas antes de la apertura democrática del '73- y el reparto les adjudica $ 121,4 millones para este año, lo que da un costo de $ 2.006.666 por legislador, cuenta que refutan los diputados porteños sin sonrojarse.

En cambio, la temperatura y el color de la piel se les elevan, ante lo contundente del Presupuesto nacional, que asigna $ 266 millones para la Cámara baja, con 257 representantes. La misma cuenta, distribuye un gasto a razón de $ 1.035.000 por diputado nacional. Por otra parte, la partidaintegra gastos relacionados con los viajes a la Ciudad de Buenos Aires de legisladores que residen en provincias, como Jujuy o Tierra del Fuego. De hecho los diputados nacionales reciben parte de sus ingresos en pasajes aéreos y terrestres, todo del mismo monto. No es el caso de los porteños, que no llegan al punto de pasar viáticos por trasladarse de Barracas al centro cívico de la Ciudad, o de Saavedra hasta al palacio de la semipeatonal Perú, aunque este año cada uno tuvo asignados $ 6.000 para viajes al exterior, como el que hará una decena de legisladores a Cuba la semana que viene, o como hicieron otros a El Salvador durante el año, para mencionar algunos, algo que no existe en el Congreso Nacional.

El año anterior, la aprobaciónde la ley presupuestaria coincidió con la aprobación de subsidios para fundaciones diversas, pero en esta oportunidad primero los diputados aprobarán una norma que regula el otorgamiento de esos beneficios para evitar, dicen, parentescos y padrinazgos a la hora de armar las listas de adjudicatarios de la ayuda.

La nueva partida para la casa no será discutida como otros aspectos de la ley tarifaria que acompaña a la Ley de Presupuesto. De una comparación más detenida resulta que la gran parte de la partida para diputados de la Nación se destina a gastos de personal, permanente y transitorio. Por ejemplo, para el año que viene, de los $ 266 millones totales para la Cámara baja, los «
gastos en personal» se calculan en $ 231 millones. La Legislatura porteña, en cambio, en cuentas provisorias al 10 de octubre pasado, gastó $ 47 millones, de los $ 65 millones asignados para 2005, que para 2006 se calcularían en $ 80 millones, pero además Diputados tiene solamente cerca del doble de personal -contratado y permanente- que la Legislatura; es decir, con más del cuádruplo de representantes y el doble de empleados, la Cámara de Diputados, puede decirse es menos costosa que la de legisladores porteños.

Hay que destacar, sin embargo, que el magnífico palacio de la calle Perú 130 no es lo mismo que el edificio del Congreso y su anexo. La Legislatura también -con beneficios presupuestarios y de contratación de personal-tiene su sucursal, frente a su sede, pero mucho más reducida -apenas unas oficinasque el anexo nacional. Será por eso, que comparar otro rubro resulta significativo como es
«mantenimiento, reparación y limpieza». La Cámara local para ese ítem ya gastó este año $ 4.190.000, mientras que gastaría $ 7 millones en 2006, el doble que la Cámara baja, que tiene asignados $ 3.309.000 para todo el ejercicio próximo, en esa materia.

Ahora bien, si la comparación resulta llamativa, lo será también en el renglón
«libros, revistas y otros elementos coleccionables», en lo que este año la Legislatura porteña tiene previsto invertir $ 357.700, aunque es un rubro en el que está dispuesta a ahorrar y es probable que no pase los $ 200.000.

De todos modos,
la suma es distante de los $ 65.000 que destinará a igual fin la Cámara de Diputados de la Nación, el próximo ejercicio.

De todas maneras no es cuestión de tomar ejemplos quizá incomparables, como la producción legislativa, ya que suele decirse que un cuerpo representativo no se evalúa por la cantidad de leyes sino por su calidad. Y algo de eso debe haber en la Legislatura porteña, que para una mala Ley de Comunas que termina agrupando barrios de una punta a la otra de la Ciudad, sin considerar la pertenencia de los vecinos ni la superficie que abarcan, se tomó 8 años para sancionarla, algo que no hace Diputados, de votaciones, seguramente apresuradas.

Del mismo modo la Legislatura local supera a la nacional en cantidad de leyes sobre nombres de plazas, homenajes, nombramientos de ciudadanos ilustres y colocación de placas como en otros aspectos que difícilmente superarán los diputados nacionales
. Con esos atributos y una partida de gastos de lujo, los legisladores porteños terminarán el año con los deberes hechos.

Dejá tu comentario

Te puede interesar