Elisa Carrió fue quien más se opuso ayer a la votación del proyecto de protección a las empresas productoras de Bienes Culturales, más conocida como «ley Clarín» por proteger en realidad a los medios de comunicación de sus acreedores externos. Este privilegio, que no tendrá el resto de las empresas en el país, fue claramente explicado por la jefa del ARI:
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«Esta ley tiene nombre y apellido, es una ley indigna. Hay que decir que esta ley es sólo para 'La Nación' y 'Clarín'. No estamos votando para el interés nacional, estamos votando para dos empresas», dijo en el recinto. «Si quieren votar para el interés nacional, entonces deroguemos el cram down.»
Carrió también denunció: «Es escandaloso el lobby de los representantes de las empresas haciendo presión en cada uno de los despachos... hay gente en el recinto que esta anotando quiénes votan y quiénes no, para luego castigarlos».
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