Hebe de Bonafini, ayer, al encontrarse con Néstor Kirchner
en la Casa de Gobierno. Detrás, Oscar Parrilli besa a otra
madre de Plaza de Mayo.
Hebe de Bonafini sembró anoche dudas sobre la desaparición de Jorge Julio López, testigo en el juicio al ex represor Miguel Etchecolatz, al asegurar que «no es un típico desaparecido». Al frente de un grupo de catorce integrantes de esta agrupación, Bonafini expuso sus interrogantes al presidente Néstor Kirchner durante una charla en la Casa de Gobierno y que extendió durante una hora. «No lo vemos como un desaparecido típico. No como los de otras épocas», dijo la titular de Madres de Plaza de Mayo, con lo que sembró un interrogante sobre el caso y agregó: «López no fue un militante».
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Bonafini dejó en claro que vinieron «a expresar la postura» de la agrupación, por lo que manifestaron al Presidente: «Tenemos mucha preocupación, porque (López) vive en un barrio de policías y su hermano es policía». De este modo, las Madres dejaron sentadas sus dudas sobre el hecho en la Casa de Gobierno, donde luego, en una charla con los periodistas, también trasmitieron su postura: «Es una operación muy grave en contra del Presidente. Todas estas cosas nos preocupan. Es una manera de distraer todo lo que se está haciendo», dijo la titular de Madres de Plaza de Mayo, quien agregó: «(el Presidente) es el hombre que más ha hecho sobre los derechos humanos y no podemos permitir todas las barbaridades que se están diciendo». Entre sus dudas, Hebe de Bonafini mencionó el hecho de que «para su familia no está desaparecido».
Para las Madres de Plaza de Mayo, López tampoco fue «un testigo clave» en el juicio a Etchecolatz, lo que también forma parte de otro de los interrogantes sobre su desaparición.
«No quedó claro lo que López dijo en el juicio, para nosotros no fue un testigo clave», sostuvo Hebe, luego del encuentro, del que también participaron el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, la senadora Cristina Fernández, el secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, y el ministro del Interior, Aníbal Fernández.
Preocupación
Siguiendo con las dudas de las Madres de Plaza de Mayo, Bonafini sostuvo que «la provincia de Buenos Aires sigue siendo una mafia con los Duhalde, los Solá y los Ruckauf» y manifestó su «preocupación» por los rastrillajes que se realizaron ayer en la localidad de Magdalena, ya que se trata de un lugar «en el que la Triple A tiró mucha gente».
Es por ello que la dirigente de Madres insistió en que «el Presidente tiene muchos enemigos a su alrededor» y sentenció: «Muchos gobernadores no representan para nada lo que el Presidente quiere hacer».
Para la titular del organismo, «los servicios de inteligencia fracasaron, ya que una persona no puede estar desaparecida por 10 días» y contó que el gobierno «no tiene ninguna pista firme, sino que tiene cosas a través de llamadas. El Presidente también está muy preocupado. Tenemos que ver entre todos cómo va a terminar todo esto, es difícil predecirlo», dijo la titular de Madres, quien también advirtió: «A quienes hemos resistido durante 30 años no nos van a amedrentar».
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