15 de septiembre 2007 - 00:00

Chaco: Rozas y Capitanich van por la gobernación

Más de 700 mil chaqueños están habilitados para elegir hoy su próximo gobernador entre ocho candidatos, aunque los comicios se presentan fuertemente polarizados entre el ex gobernador Angel Rozas (UCR) y el senador peronista Jorge Capitanich.

Si Rozas se erige en sucesor de su correligionario Roy Nikisch, el radicalismo antikirchnerista retendrá la única provincia que quedó en sus manos tras la conformación de la Concertación Plural impulsada por el Gobierno nacional.

Las encuestas pronosticaron en la última semana resultados muy disímiles: mientras que Enrique Zuleta Puceiro y la local Consultora Nordeste vaticinan una victoria de Rozas, con una ventaja de más de 20 puntos, los sondeos difundidos por las firmas Omnia y Litoral prevén un ajustado triunfo de Capitanich.

En lo que los cuatro estudios de intención de voto coinciden es en que las coaliciones encabezadas por la UCR (lleva el nombre Alianza) y el PJ (Frente Chaco Merece Más) aglutinarán alrededor del 90 por ciento de los sufragios.

Esta situación perjudicará a las demás fuerzas, y en especial al ARI, que fue tercero en las elecciones de 2005, con un 5 por ciento de los votos.

De los cuatro sondeos, además, tres indican que hoy se conocerá al nuevo gobernador sin necesidad de una segunda vuelta.

Solamente consultora Litoral pronosticó la necesidad de un balotaje entre Rozas y Capitanich, ya que estima que el candidato peronista estará al frente con un porcentaje del 44,3 por ciento.

Según establece la Constitución del Chaco, para un triunfo en primera vuelta es necesario que la fuerza más votada supere el 45 por ciento de los votos válidos emitidos, o que en caso de estar por debajo de ese umbral logre una ventaja de más de diez puntos porcentuales sobre la segunda lista.

El sistema de balotaje fue introducido en la reforma constitucional provincial realizada en 1994, y desde entonces fue necesario aplicarlo una sola vez, en 1995, cuando Rozas logró su primera Gobernación, batiendo en segunda vuelta al peronista Florencio Tenev, quien había quedado cerca en la primera ronda.

Rozas, quien respalda la candidatura nacional de Roberto Lavagna, logró su reelección sin inconvenientes en 1999, venciendo a Capitanich, y ahora busca su tercer mandato, en la provincia radical que más distancia tomó de la Concertación Plural pese a que Nikisch fue varias veces tentado para sumarse.

Fue notorio que la campaña rozista no contó con un respaldo contundente de Nikisch, que si bien no cedió a la tentación de buscar su reelección -como le pedían sus seguidores dentro de la UCR y los kirchneristas "transversales"-, tampoco le dio a Rozas el apoyo logístico que esperaba.

Para Capitanich, en tanto, el principal contrapeso son las dos derrotas que ya tiene en su haber.

Además de haber perdido ante Rozas en 1999, volvió a ser vencido por los radicales en 2003, el año en el que Nikisch llegó al poder.

La Alianza también buscó erosionar la imagen del candidato peronista criticando su doble candidatura, ya que además de aspirar a la gobernación, figura como primer candidato en la lista de senadores que el PJ definió para los comicios nacionales de octubre.

Ninguna de las dos grandes fuerzas llega con sus frentes internos cohesionados.

La divisoria de aguas entre Rozas y Nikisch es ostensible y le acortó al radicalismo una pata clave en la definición electoral.

En el PJ la interna de abril, en que se definieron las listas de candidatos, dejaron heridas que también se harán sentir este domingo, y Capitanich volvió a mostrar una llegada limitada a lo más alto del poder nacional K.

La campaña se desarrolló sin mayores incidentes, y hasta las denuncias de maniobras clientelistas fueron muy escasas en comparación a comicios anteriores, algo que la oposición atribuye a la prescindencia que asumió Nikisch frente a la campaña de Rozas.

Con todo, Rozas, de 58 años, dice sentirse ganador: "No me veo perdiendo, creo que ganamos ampliamente", dijo antes del inicio de la veda.

Capitanich, en cambio, declaró percibir "una rotunda vocación de cambio en la gente" y afirmó que en diciembre, con 43 años, será "el gobernador más joven de la Argentina".

La elección permitirá medir también hasta qué punto caló en los chaqueños la reciente ola de denuncias sobre muertes aborígenes por desnutrición, negociados con millones de hectáreas de tierras públicas y presuntos hechos de corrupción ligados a los doce años de gestión aliancista, período en el cual la deuda pública creció de 700 millones de pesos a 4.500 millones.

Además de Rozas y Capitanich, son candidatos a gobernador Alicia Terada (ARI), Eloy Pereyra (Partido Obrero), Mercedes Sánchez (MIJD), Humberto Ramírez Arbo (Frente Soberanía Popular), Atilio Velázquez (Lealtad Popular) y Adolfo Pérez (Frente de la Esperanza).

El comicio servirá también para elegir 16 diputados provinciales (que renovarán la mitad de la Legislatura unicameral), e intendentes y concejales de 65 de los 68 municipios del Chaco.

Las tres comunas restantes agendaron sus elecciones municipales para fechas repartidas entre octubre y noviembre.

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