Una vez más, Mauricio Macri tuvo que despejar ayer la alternativa de convertirse en el candidato del duhaldismo en Buenos Aires si, eventualmente, Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner no arriban a un acuerdo. «No existe esa posibilidad», aseguró el empresario.
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La colección de alquimias que circulan en la provincia volvió, en las últimas horas, a vincular a Macri con Duhalde, esquema en el que el titular de Compromiso para el Cambio (CPC), se transformaría en el «postulante» del duhaldismo para enfrentar a Cristina Fernández.
Cada tanto, consecuencia del vínculo personal que Macri tiene con el ex presidente, un pacto entre ambos vuelve a instalarse en el murmullo de café como una chance posible, al menos para algunos operadores afiebrados. Es un estigma que el presidente de Boca no logra desvanecer.
De hecho, Ricardo López Murphy -que con idas y vueltas intenta sellar un acuerdo con el macrismo- plantea, temeroso, que los contactos entre su eventual socio y Duhalde, actúan como una traba para avanzar en un entendimiento para formar un frente de centroderecha.
Por eso, ayer, Macri fue -o intentó ser- terminante: «Esa posibilidad no existe», porque «Duhalde y el Presidente son el oficialismo y yo no estoy con el oficialismo». Y agregó, para suprimir toda sospecha: «Queremos construir una alternativa al justicialismo actual».
Al mismo tiempo, aseguró que seguirá «intentando» sellar un acuerdo con López Murphy. Con el ex ministro, sin embargo, hay una distorsión constante: no sólo por la alianza entre Macri y Jorge Sobisch sino porque los «términos» del (reparto de cargos) que propone cada uno son inaceptables por el otro.
De todos modos, el líder del CPC, señaló que seguirá « intentando que (López Murphy) se sume a este frente; no sé si lo lograremos, pero haremos el esfuerzo». La teoría que une a Macri con Duhalde es lineal y se basa en lo siguiente: Macri figura en la mayoría de las encuestas como el segundo dirigente con mayor intención de voto en la provincia detrás de la primera dama. Más, incluso, que Chiche Duhalde, candidata del duhaldismo ante un choque final con la Casa Rosada. Por eso, luego de maltratar a Chiche -eso produjo la efímera postulación de Duhalde para el senado- algunos duhaldistas retomaron la bandera del Macri candidato duhaldista.
No es la primera vez que ocurre. En rigor, con o sin venia de Duhalde, en el PJ bonaerense algunas voces plantean que Macri es la única carta (salvo que se retome el plan Duhalde, que sin embargo mide «mal», reconocen) con la que el ex presidente puede «hacerle fuerza a Kirchner».
De allí, sobre una mesa de arena ficticia, volvió a brotar la alternativa Macri, que ayer el empresario intentó enterrar definitivamente.
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