El peronismo de Diputados decidió ayer postergar cualquier definición sobre el juicio político a la Corte hasta el martes de la semana que viene, cuando se reunirá el bloque a puertas cerradas para saldar una discusión pendiente desde que el gobierno pasó de promover la embestida hasta que comenzó a negociar una tregua con los 9 ministros. Humberto Roggero propuso anoche esperar a esta discusión, no obstante lo cual habrá que ver si el kirchneriano Sergio Acevedo desiste o no de presentar hoy al mediodía el dictamen acusatorio contra todos los miembros del máximo tribunal que prometió hace 7 días. O, al menos, ponerlo a consideración, a la espera de que lleguen las firmas de peronistas después del debate del martes próximo.
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En complicidad con el tucumano Ricardo Falú en materia de juicio político, Acevedo ya ha demostrado que tiene juego propio y que sólo sigue directivas de Néstor Kirchner, obviamente opuestas a las de Eduardo Duhalde. El Presidente para colmo avaló la designación en una de las secretarías del Ministerio de Interior del santacruceño Arturo Puricelli, justicialista disidente al que Kirchner expulsó de la filial local del PJ.
Después de semejante provocación, no sería descabellado que Acevedo se deje llevar por el aliento del ARI de Elisa Carrió (más Héctor Polino y María América González) y de la frepasista Nilda Garré y hoy, finalmente, proceda con la habilitación del cadalso para Julio Nazareno y compañía, mientras Duhalde trata de dejar una buena impresión en la gira por Europa. Obviamente, un despacho contra la Corte provocaría una mala señal sobre la seguridad jurídica en el país y ahondaría la imagen de crisis institucional, a ojos del exterior.
La peronista riojana Alejandra Oviedo terminaba de redactar ayer otro despacho que desestima el proceso, y que contaría con las firmas del pampeano Manuel Baladrón y el sanluiseño José Mirábile, que también rechazan el juicio político. El salteño Enrique Tanoni coincide con las líneas generales que manejan Oviedo, Baladrón y Mirábile, aunque llevaría su propio pronunciamiento con conclusiones diferentes. La proliferación de dictámenes, aun de rechazo, entorpecería la discusión en caso de que el caso desemboque en el recinto, donde se necesitan 2/3 para aprobar la acusación y trasladar la sentencia al Senado.
Lo que parecen posiciones en minoría como las de la menemista Oviedo podría pasar a ser mayoría en el debate generalizado del bloque, ya que varios legisladores -no precisamente militantes del peronismo de Anillaco-deslizaron sus críticas a la capitis diminutio de la Corte. Este sector lo integran, entre otros, el cordobés Oscar González, el rionegrino Raúl Larreguy y la santafesina María del Carmen Alarcón, delegada de Carlos Reutemann en la Cámara baja.
Los duhaldistas de la comisión -José María Díaz Bancalari, Franco Caviglia, Jorge Casanovas y Jorge Villaverde-se supone que intentarán dejar sin quórum hoy a la Comisión de Juicio, de manera tal de impedir que Acevedo avance, en caso de que el santacruceño no postergue la resolución de motu proprio. El anuncio de Roggero habría sido suficiente para desactivar a los cordobeses Eduardo Di Cola y Guillermo Johnson, bastante moderados en esta pelea entre Diputados y la cabeza del Poder Judicial.
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