En un escenario adverso por el descubrimiento de la valija de u$s 800.000 que involucraría a funcionarios argentinos y venezolanos, Néstor Kirchner viajará hoy a Bolivia a firmar convenios con Evo Morales, pero en una situación donde el venezolano Hugo Chávez quiere ser el protagonista.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Anoche todavía no podía descartarse un cambio de la agenda de Kirchner, sobre todo porque el encuentro en Tarija sólo serviría para refrendar acuerdos ya alcanzados. En apariencia, se les quiere dar más aire porque se teme falta de inversores en Bolivia para extraer el gas que debe llegar por el Gasoducto del Nordeste, cuya construcción se empieza a licitar en los próximos días.
Según la información oficial, Kirchner firmará con Morales el convenio por el cual el Estado argentino garantizará un crédito de u$s 450 millones para que Bolivia construya una planta separadora de líquidos de modo de quedarse con los componentes más ricos del gas para uso petroquímico, y el resto enviarlo a la Argentina para aprovechar el poder calórico. El crédito y la construcción de la planta separadora son las condiciones que puso Bolivia para comprometerse a incrementar de 7,7 millones de metros cúbicos diarios de gas que exporta en la actualidad a 27,7 millones.
El segundo convenio para firmar por ambos presidentes es el que refrenda la cronología para la licitación de la construcción del Gasoducto del Nordeste, con lo cual se pretende poner una fecha precisa para que las petroleras empiecen a desarrollar las reservas bolivianas por lo menos con un horizonte en el tiempo.
Pero Chávez ya está en Bolivia desde ayer, y de su parte como de autoridades bolivianas se destacó que los tres presidentes firmarán acuerdos para consolidar el grupo de países productores de gas del sur (Opegasur). Según el gobierno boliviano, los acuerdos energéticos que firmarán hoy en la sureña Tarija harán operativo a ese ente.
Chávez participó ayer en La Paz de los acuerdos de asociación comercial entre las petroleras estatales PDVSA, de Venezuela, e YPFB, de Bolivia, por u$s 600 millones para la exploración y explotación de recursos hidrocarburíferos, que hacen recordar a los convenios similares firmados con ENARSA (ver nota aparte), aunque en Bolivia el gas ya está descubierto y los costos son más bajos que en nuestro país.
YPFB tendrá 60% de la sociedady 40% PDVSA, exactamente al revés de los porcentajes entre la venezolana y ENARSA, lo que indicaría que hasta Morales negocia mejor que la Argentina.
Autoridades en La Paz afirmaron que Bolivia cuenta con los recursos procedentes de la renegociación de los contratos petroleros bajo la ley de nacionalización de mayo de 2006.
Aunque allegados a Morales y a Chávez mencionan nuevos acuerdos, Bolivia y la Argentina ya tienen suscrito un acuerdo de asociación estratégica energética para la provisión de gas natural por 20 años, que redituará al país andino por lo menos 17.000 millones de dólares.
Chávez no sólo llegó antes a Bolivia, sino que se irá después, ya que viajará con Morales a El Chapare, departamento de Cochabamba, bastión político del presidente boliviano. Ahí firmarán otros acuerdos, entre ellos uno para la instalación de una represa hidroeléctrica. En el mismo lugar, en 2006, ambos mandatarios anunciaron inversiones por u$s 1.500 millones.
De esta forma, el acto previsto entre Kirchner y Morales queda ampliamente superado por las promesas y proyectos de Chávez, mientras para el mandatario argentino parece el momento menos oportuno para volver a mostrarse con el venezolano.
Dejá tu comentario