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Hasta tuvo tiempo en esos cinco minutos par alabar el plan de obras que Cristina de Kirchner quiso financiar con la recaudación de las retenciones móviles. Nadie le había pedido tanto: «Vamos a trabajarhacia adentro del sector agropecuario a través de compensaciones a los pequeños y medianos productores y la ejecución de obras de infraestructura, como financiamiento de hospitales públicos y la construcción de viviendas populares en ámbitos urbanos». Parecía un integrante del mismo gobierno que hasta ese momento lo había mantenido lo más lejos posible.
Y llegó el remate final: «Voy a votar afirmativamente el proyecto que tiene media sanción en la Cámara de Diputados», cerró para luego criticar al otro catamarqueño Oscar Castillo, por no hablar sobre las rentas extraordinarias de Minera Bajo de la Alumbrera que, según él, se explotan en Catamarca sin control estatal.
A Saadi lo siguió la puntana Liliana Negre de Alonso. En ella no hubo un solo elogio al proyecto oficial. Es más, criticó uno de los puntos de la ley más olvidados por los senadores: la ratificación de la delegación de facultades al Poder Ejecutivo para fijar en el futuro impuestos sobre las exportaciones o modificar alícuotas: «Esta ley está impactando la institucionalidad. Acá lo que tenemos que analizar es la delegación del artículo 2». También les respondió a los senadores que criticaron a la oposición por no haberse quejado hasta ahora por las retenciones. «Se dijo que no se había protestado antes por el tema retenciones. Yo he hablado con el senador Marino y hemos presentado un proyecto para reducirlas con la firma de la senadora Gallego y la senadora Pinchetti en 2005. No sé de qué hablan.»
Antes se habían escuchado otros discursos en contra del proyecto, como el del cordobés Roberto Urquía, el dueño de Aceitera General Deheza que por estar involucrado en el negocio agrario renunció a la presidencia de la Comisión de Presupuesto y Hacienda y anunció su voto en contra.
«La irrupción de China e India como consumidores, cambió los hábitos de consumo. El proyecto a mi juicio se avanzó con fletes y con compensaciones. Soy partidario de las retenciones móviles, pero cuidado con la progresividad y cuidado con la regresividad. Esto tiene que permitir el funcionamiento de los mercados a futuro», dijo. «Tenemos que corregir el incentivo que esta ley les da a los productores para incentivar también la siembra de trigo y maíz.»
Tampoco ayudó al gobierno la salteña Sonia Escudero que anunció su voto en contra de la Resolución 125 y recordó una anécdota de sus viajes: «Estaba reunida con diputados alemanes en 2002, ellos querían saber si íbamos a pagar la deuda y nosotros le preguntamos cuándo iban a dejar de subsidiar al agro. El me dijo 'lo que es bueno para el campo es bueno para mí'. Y yo creo que Alemania es un gran país». Escudero también pidió modificar el artículo 2 del proyecto, donde se ceden facultades al gobierno, por inconstitucional.




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