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• Contra algunos de los pronósticos, la Ciudad de Buenos Aires no parece esta vez terreno fértil para los candidatos llamados «progresistas». Carrió aparece tercera en la medición, muy distante, con 10,8% de los votos (después de proyectar los indecisos), y Kirchner, que también busca exhibir un perfil de centroizquierda, está quinto con 9,5%. Rodríguez Saá es cuarto (9,9%).
• Un hecho a destacar es la virtual desaparición de la UCR en un distrito que supo ser -junto con Córdoba- uno de sus principales bastiones.
• El flojo desempeño de Kirchner -que tuvo traspiés memorables, como sus referencias a la reestatización de los trenes- explica en buena medida la frustración de su mentor electoral, Duhalde, que le reprocha que no logre hacer pie ni en los sectores más humildes, que siguen siendo de Menem.
• En lo que hace a López Murphy, hay que señalar que se beneficia con el respaldo del tradicional voto radical moderado del interior de la provincia.
• A gobernador, Felipe SoláGraciela Giannettasio parecen imparables, con un proyectado de 42,3%, el doble de quien les sigue, Aldo Rico. Tienen aún dos escollos. Uno es que el «otro peronismo» no duhaldista se les junte en una alianza y pueda superarlos. Otra variante posible es que gobernador provincial se vota recién el 14 de setiembre, o sea que podría haber un presidente electo el 27 de abril, en primera vuelta, si se diera que influyera entre las 34 fórmulas presentadas en la provincia a la gobernación. Tendría 5 meses o 4 si surgiera de una segunda vuelta. En cualquier caso, es mucho tiempo para operar sobre una provincia vital para quien ejerza la presidencia del país.
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