El gobierno se comprometió ayer a buscar destrabar en la cartera de Economía la controvertida deuda que el Estado, eventualmente, mantiene con ex trabajadores de YPF por el Programa de Propiedad Participada (PPP) de esa empresa y que en función de su reclamo, generó los saqueos e incendios de la semana pasada en las oficinas de Tecpetrol en General Mosconi.
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A pedido del reelecto gobernador de Salta Juan Carlos Romero, el gobierno recibió ayer en la Casa Rosada a ocho representantes de la empresa, encabezados por el jefe piquetero José «Pepino» Fernández, llegados desde Mosconi, Aguaray y Tartagal.
Los ex empleados reclaman, el pago del PPP por la privatización y el año pasado, el entonces presidente, Eduardo Duhalde, reconoció la deuda y estableció por decreto -porque no les correspondía-, el pago de una suma de $ 23.728 por trabajador en concepto de indemnización.
Sin embargo, en el marco de las negociaciones llevadas a cabo hasta ahora, les ofrecieron un pago de $ 30 mil, pero en BODEN 2016, que fue rechazado por las organizaciones de ex empleados. El jueves último, una manifestación de éstos y de piqueteros que reclamaban el pago de la deuda frente a una planta petrolera, ubicada a unos 50 kilómetros de Mosconi, terminó con serios incidentes que incluyeron destrozos, saqueos e incendios en algunas instalaciones y la detención de varios activistas.
•Decisiones
Oscar Parrilli, secretario general de la Presidencia, recibió a la delegación, en una reunión a la que más tarde se sumó el ministro del Interior, Aníbal Fernández. De Mosconi llegaron el mencionado «Pepino» Fernández, Mario Rearte, Juan Rosas y Eduardo Paliza; de Aguaray lo hicieron Paulo Sachi y José Ferrari; y de Tartagal lo hicieron Raúl Lisarraga y Ramón Abud. Rearte, segundo de «Pepino», buscó esquivar su responsabilidad en los hechos después de conocer la calificación de «energúmenos» que les endilgó el ministro del Interior, afirmando que ese día estaba lejos de los desbordes que terminaron en saqueos e incendios.
Fernández aseguró que el gobierno siente «una bronca espectacular» por los incidentes sucedidos en Mosconi, donde fueron saqueadas e incendiadas instalaciones de las empresas Tecpetrol y Refinor «por energúmenos», y que derivaron en el anuncio de la primera de ellas de que levantaría la planta que tiene en esa región. «Es una bronca espectacular; uno remó para que una fuente de trabajo se traslade a un lugar de estas características y, después, cuando la tenemos, la hacemos padecer por este tipo de acciones. Es terrible eso», aseveró el titular de la cartera política en declaraciones realizadas ayer a la prensa.
Señaló que, desde el gobierno nacional trabajan «todos los días remando» para que se trasladen empresas «a lugares como éste» para que «den fuentes de trabajo genuinas» y sostuvo que el sólo hecho de que la empresa mencione la posibilidad de abandonar el lugar «da bronca».
El ministro del Interior señaló que son decisiones que el gobierno no puede evitar «cuando los desmanes que se producen son casi cotidianos» y señaló que, por ese motivo, no se le puede decir a la empresa «que no tiene razón» al decidir irse de la provincia debido a los daños materiales de los que fue víctima.
«Es muy difícil; hay que tratar de encontrar alternativas de negociación siempre para sostener las fuentes de trabajo. No puede haber otra acción por parte del Estado que no sea dirigida hacia eso», aseveró el ministro del Interior, quien sostuvo que, en caso de que representantes de la empresa Tecpetrol pidieran entrevistarse con él, los recibiría de inmediato «como lo hacemos todos los días».
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