Comunidad judía rechazó el pedido de reunión de Irán a Argentina

Política

Los máximos referentes de la comunidad judía rechazaron este miércoles el pedido de Irán de una audiencia de su canciller, Ali Akbar Salehi, con su par de Argenitna, Héctor Timerman la semana próxima, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, según consigna un cable de la Agencia Judia de Noticias (AJN).

"El gobierno debe pedir enérgicamente que contribuya con la Justicia y permita que los sospechosos iraníes que tienen (pedido de) captura internacional declaren ante la Justicia argentina, sea donde sea", reclamó el presidente de la DAIA, Aldo Donzis. A su tiempo, Guillermo Borger de la AMIA completó que "hasta tanto, es absolutamente improbable cualquier acercamiento". 

De todos modos, "no les damos directivas a los funcionarios de gobierno, pero es nuestra expresión de deseos", aclaró Borger. "Un año atrás, la Cancillería iraní mandó una nota pidiendo comenzar un diálogo constructivo con la Argentina", recordó Donzis.

"Nos habíamos expresado diciendo que no se puede comenzar un diálogo mientras haya pendiente una situación judicial y que era solamente una estrategia para dilatar los tiempos, y de hecho ocurrió eso: la Argentina tuvo algunos buenos gestos porque el gobierno entendió que debía hacerlo -no estábamos de acuerdo-, pero no hubo actitud alguna por parte de Irán de contribuir con la Justicia argentina porque dice que es un mamarracho", aseveró el titular de la DAIA.

"Entendemos que un nuevo pedido de reunión para dialogar es una nueva estrategia para dilatar los tiempos y no colaborar con la Justicia argentina", completó.

El martes un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores informó que el canciller iraní, Ali Akbar Salehi, solicitó una audiencia con su par argentino Héctor Timerman durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se desarrollará la semana próxima.

Precisamente en esa reunión anual la Argentina tenía previsto exteriorizar su decisión de volver a congelar las relaciones bilaterales por la falta de cooperación de Teherán con la Justicia para dilucidar el atentado a la AMIA.

La Presidente Cristina de Kirchner tenía previsto volver a reclamarles a las autoridades iraníes que entreguen a los procesados por el ataque, cuando pronuncie su discurso ante la Asamblea y ordenaría a la delegación nacional que se ausente del recinto de la Asamblea cuando el presidente de ese país dé su mensaje.

Hace un año el Gobierno había abierto un paréntesis para un diálogo que pidió el gobierno de Mahmud Ahmadinejad, y la Presidente le había pedido al entonces embajador en la ONU y actual representante en Estados Unidos, Jorge Argüello, que permaneciera en el recinto para escuchar al mandatario por primera vez desde que el kirchnerismo llegó al poder.

Como el diálogo no se había concretado, estaba previsto que la representación argentina a cargo de un encargado de Negocios, Mateo Estremé, volviera a retirarse del recinto cuando le tocara el turno de hablar a Ahmadinejad.

Precisamente ese cambio de postura exhibido en 2011 generó críticas de las autoridades de la comunidad judía argentina, que en esta oportunidad directamente no fueron invitadas por Cristina de Kirchner para que participen de la comitiva como era habitual desde que el kirchnerismo llegó al poder en 2003.

Ahora, la Presidente decidió invitar solo a referentes de la asociación Familiares de Víctimas del Atentado a la AMIA, entre ellos Sergio Burstein.

La Justicia argentina acusa a siete ex y actuales funcionarios iraníes y a un libanés de ser autores intelectuales del atentado que en 1994 causó 85 muertos en Pasteur al 600. Cristina Kirchner llegará el domingo a Nueva York y hablará ante la Asamblea el martes próximo.

En el discurso, la jefa de Estado también hará hincapié en el "creciente rol de las economías emergentes y los efectos del traslado de la crisis del centro a la periferia" y se descuenta que volverá a reclamar por la cuestión Malvinas.

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