Carlos Menem se declaró anoche airado, al término de una reunión en su suite del hotel Presidente con su equipo de campaña, con quienes de ese grupo amagaron con defender la idea de que debía bajarse del ballottage del 18 de mayo. «Salgan y digan que quien dice eso es un borracho, ya fui claro», dijo el ex presidente y candidato al grupo que había convocado quebrando el descanso del domingo. «El compromiso con tanta gente es tan grande que no puedo ni pensar en que bajarse fuera una salida», dijo Menem cuando le leyeron los adelantos de prensa (cables y sugerencias en la TV de esa hora, donde Néstor Kirchner y Daniel Scioli compartían el espacio de los programas políticos) que le habían dado a esa reunión el objetivo de tomar una decisión terminal.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Nadie al salir quiso identificar ni al autor de la propuesta ni las razones para proponerle al candidato abandonar la pelea del ballottage. La consigna fue echarle la culpa al gobierno de «operar» medios para arrinconar a la fórmula Menem-Romero y hacerla abandonar. Los motivos para que el gobierno Duhalde, o algún menemismo de alto rango, aconsejasen esa conducta son intrincados, complejos y rozan las conspiraciones maquiavélica. Por caso, 1) el interés duhaldista en la baja de Menem para debilitar a un Kirchner que sería consagrado sin urnas; o 2) el medro menemista en golpear institucionalmente quitándose legitimidad al santacruceño; 3) la ventaja de Duhalde de ver derrotado a su enemigo de siempre con esa retirada; 4) el medro en el menemismo de convertir a Kirchner en presidente por decreto y ensayar un reparto de cuotas de poder, etc. De la reunión participaron además de Menem y Juan Carlos Romero, Alberto Kohan, Eduardo Bauzá, Eduardo Menem, los gobernadores Angel Maza y Rubén Marín, Jorge Castro y los diputados Jorge Escobar y Oscar González. Cuando terminaba se sumó la ex diputada Ana María Mosso y se notó la ausencia de un conspicuo miembro del equipo de campaña, el sindicalista Antonio Cassia.
La reunión duró más de una hora y consistió en un repaso de encuestas levantadas en todos los distritos del país y ordenadas según tres características: provincias donde está bien la fórmula, donde está regular y donde está mal. Interesó este último rango, circunscripto principalmente a la provincia de Buenos Aires que es donde concentra su fuerza hoy el duhaldismo y el gobierno.
La respuesta de Menem fue confirmar que hoy estará de campaña en La Matanza, acompañado por Alberto Pierri y Alberto Kohan, mañana en el partido bonaerense de San Martín y el miércoles en Rosario de Santa Fe y terminando la campaña el jueves en Córdoba.
Ese mismo día Menem viajará a La Rioja adonde permanecerá hasta el día de los comicios. Esta vez no violará las cábalas y después de sufragar en su provincia permanecerá allí, no viajará como lo hizo el 27 de abril, que fue a Buenos Aires. «Siempre me quedé en La Rioja después de votar a esperar el escrutinio. Me fue bien. ¿Por qué cambiar esta vez?», remató antes de finalizar la reunión.
Dejá tu comentario