13 de junio 2002 - 00:00

Confirman cumbre Reutemann-Duhalde

Reutemann admitió ayer en Santa Fe, donde dedicó la jornada a la atención de su campo privado, que antes de viajar el sábado a Mónaco hará una entrada en boxes en Olivos para reunirse con Eduardo Duhalde.

En esa cita que moviliza el Presidente como parte del entendimiento que busca hacia adentro del peronismo, el «Lole» santafesino le dirá lo mismo que anoche adelantó por TV: que a su regreso de la boda de su hija Cora en Cap Ferrat, dentro de quince días, iniciará una etapa de reflexión de entre 60 y 90 días al final de la cual resolverá si lanza o no una candidatura presidencial.


Carlos Reutemann admitió anoche que está pensando en presentarse como candidato presidencial para 2003, aunque toma esa idea con «mucha precaución». «Creo que es un desafío que forzosamente yo estoy pensando y lo vengo pensando desde hace mucho tiempo, pero con mucha precaución», afirmó al consultársele si tiene intenciones de presentarse en la carrera presidencial.

El gobernador opinó que ser presidente «es la ambición de cualquier argentino» y «uno lo piensa». «Desde la política, no le podemos estar dando la respuesta que la gente quiere, tenemos altísimos riesgos en esta función de no darle a la gente la respuesta que la gente quiere en ese momento; para nosotros, los próximos 40, 50 o 60 días son importantísimos», apuntó el gobernador santafesino en referencia a sus aspiraciones presidenciales en un reportaje que emitió el canal TN anoche.

Hasta ahora, Reutemann se mantenía cauto en sus declaraciones sobre una eventual participación suya en la carrera presidencial, y en algún momento declaró que dudaba en presentarse como candidato a jefe de Estado por el PJ.

Reutemann
admitió ayer en Santa Fe, donde dedicó la jornada a la atención de su campo privado, que antes de viajar el sábado a Mónaco hará una entrada en boxes en Olivos para reunirse con Eduardo Duhalde.

En esa cita que moviliza el Presidente como parte del entendimiento que busca hacia adentro del peronismo, el «Lole» santafesino le dirá lo mismo que anoche adelantó por TV: que a su regreso de la boda de su hija Cora en Cap Ferrat, dentro de quince días, iniciará una etapa de reflexión de entre 60 y 90 días al final de la cual resolverá si lanza o no una candidatura presidencial.

Ese exasperante cronograma de decisiones es la respuesta a la ansiedad de
Duhalde por pegarse al rol que todo el peronismo -y los sondeos preelectorales- le reconoce a Reutemann: ser el candidato natural del PJ a la presidencia de la Nación.

Hasta anoche, Olivos no había recibido respuesta de
José Manuel de la Sota a la invitación a conversar sobre la posibilidad de una fórmula con Reutemann y el cordobés de dos. De la Sota puso fecha para la elección en su provincia, el 9 de junio próximo, ya que debe entregar la gobernación, como límite, el 12 de julio a raíz del adelantamiento que arrastra esa provincia desde la renuncia de Eduardo Angeloz, en 1995. Es lo que escucharon otros caciques del PJ que visitaron la residencia, como Juan Carlos Romero -que ya ha lanzado una precandidatura presidencial- y Angel Maza, vicario de Carlos Menem.

Este cumplió en invitar a
Duhalde a la inauguración de una planta aceitunera en Aimogasta para el próximo 24 de junio. En ese acto estará Menem, organizador del acto. Como Duhalde ha prometido que asistirá, la especulación sobre un encuentro más que protocolar entre los dos adversarios más rabiosos del peronismo sigue abierta.

• Precisiones

Reutemann hizo anoche por TV precisiones de actualidad. Por ejemplo, se expresó contra la idea de adelantar el proceso electoral. Se lo preguntaron porque en Diputados hay un proyecto de adelantamiento firmado por el santafesino Jorge Obeid, a quien algunos suponen bajo la disciplina del gobernador. Este tomó distancia de esa idea usando una frase náutica de esas que le gustarían a Duhalde: «Las cosas están muy difíciles, no es prudente cambiar de capitán en medio de la tormenta».

Reutemann
sale el sábado hacia Mónaco para atender la tarea del padre de la novia y ese viaje le servirá para seguir jugueteando con su destino. Es ya pública una oferta del zar de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone, para que el actual gobernador se incorpore cuando termine su mandato (no tiene reelección) como segundo de él y manager para el manejo de las escuderías en ese fabuloso negocio que es el automovilismo de alta competición.

Hasta ahora, «Lole» ha negado que esté en sus planes dedicarse exclusivamente a los negocios y dejar la política, pero
su negativa a anunciar cuáles son sus pasos futuros alimenta esta especulación.

¿Se deben ir todos, como dice la calle?, le preguntaron; y la respuesta fue filosa:
«No se tienen que ir todos y la gente sabe bien quiénes son los que se tienen que ir». Y avanza en una reflexión a la que pocos se atreven: «Si la gente ejerciera el voto de manera más responsable, si reflexionara más en el momento de votar, se equivocaría menos».

Sobre la interna peronista, estuvo reiterativo: no le teme a ninguna confrontación, ni a Menem.
«Los respeto a todos pero si hay interna los enfrento a todos.»

Se molestó algo cuando le preguntaron ante las cámaras si le molesta la astracanada del programa de Marcelo Tinelli. Allí, un cómico de la sátira «Gran cuñado» lo representa con una máscara que emite como único sonido el de un auto de carreras. No le molesta pero advierte que ese programa no debería meterse tanto con los políticos. Tinelli -reconoce- es un hombre exitoso en lo suyo, como él lo ha sido en la política y en la Fórmula 1, y eso los obliga al respecto mutuo sobre lo que cada cual hace.

Ese mutismo, se encrespa, no es igual al que se le atribuye a
Fernando de la Rúa. Niega parecerse al ex presidente radical porque siempre tomó decisiones y remata con el alarde: «Cuando iba a 200 y tomaba una curva, nunca levanté la pata».

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