Congreso, ya en Semana Santa, demora más ley Jaime-Moyano

Política

El gobierno tendrá que esperar al menos 10 días más para continuar negociando en Diputados la votación del proyecto que modifica la tasa especial de gasoil de 18,5% en un impuesto de 20,2% y amplía los sectores que recibirán subsidios financiados con esa recaudación, como el caso de Hugo Moyano y sus programas de profesionalización de transportistas. La semana pasada, el Senado aprobó el proyecto, pero introduciendo modificaciones, por lo que ahora debe volver a Diputados. Pero como el feriado de Semana Santa ya empezó para los legisladores, será imposible que esta semana haya sesión. Por lo tanto, esa polémica iniciativa -que ya fue girada nuevamente a comisión en Diputados- deberá esperar la firma del dictamen y luego bajar al recinto. Allí se deberá decidir si los diputados respetan los cambios introducidos por el Senado o ratifican su sanción original.

Esa discusión dependerá de si alcanza o no para convencer a los diputados peronistas santafesinos, pampeanos, cordobeses y puntanos y al radicalismo, que la modificación que se introdujo al artículo 5 es garantía suficiente de que el precio del gasoil no aumentará cuando se pase de la tasa de 18,5% al impuesto de 20,2%.

• Frustración

El gobierno se había ilusionado con la posibilidad de aprobar la modificación a la tasa del gasoil el miércoles pasado. Se pretendía que el mismo día de la votación en el Senado, los diputados lo convirtieran en ley a la madrugada. De hecho fue el procedimiento usado esa misma noche para aprobar la ley que autoriza la importación por cuatro meses de 500 mil metros cúbicos de gasoil libre de todo impuesto -es decir, la tasa especial y el ITC-.

Pero la diferencia es que mientras la importación de gasoil contaba con todo el apoyo del Congreso para evitar una nueva suba del combustible en medio del inicio de la cosecha en el campo, la modificación a la tasa especial es una imposición del gobierno que no es aceptada ni por el propio peronismo.

Se sabe que los problemas no llegan sólo por el peligro de un aumento del gasoil -que por el cambio de alícuota estaría en 1,5 %- sino por el destino de esos fondos y quién los maneja.

No son muchos los diputados y senadores que quieren aumentar los subsidios que hoy controla el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, y mucho menos que parte de esos fondos terminen engrosando las arcas del sindicato de camioneros que lidera Hugo Moyano.

Esa distribución de subsidios está claramente contemplada en el texto del proyecto ya votado cuando se establece para la recaudación del tributo una «afectación específica al desarrollo de los proyectos de infraestructura vial y/o a la eliminación o reducción de los peajes existentes, a hacer efectivas las compensaciones tarifarias a las empresas de servicios públicos de transportes de pasajeros por automotor, a la asignación de fondos destinados a la mejora y
profesionalización de servicios de transporte de carga por automotor y a los subsidios e inversiones para el sistema ferroviario de pasajeros o de carga». Muchos de esos destinos ya existían para la actual tasa de gasoil, pero ahora se le sumará la docencia que quiere hacer Moyano con sus camioneros.

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