Nueva York (ANSA) - Un área considerable de Manhattan permanece sometida a nubes de fibras de amianto desprendidas del derrumbe de las Torres Gemelas y que serían potencialmente cancerígenas.
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Mientras tanto, otros dos cadáveres fueron rescatados de entre los escombros, sumando 393 víctimas oficiales de los atentados del 11 de setiembre.
Un test realizado en el perímetro lindante al sitio donde se levantaban los torres del Word Trade Center por la empresa HP Enviromental ha revelado que la fuerza de la explosión ha esparcido fibras pulverizadas de amianto en niveles «extremadamente concentrados», informó Hugh Granger, responsable del estudio. Granger explicó que esas nubes de amianto parecen en manzanas del Ground Zero, aún en edificios no dañados.
• Temor
El estudio ha detectado la existencia de esas nubes de amianto flotando, todavía, a la altura de los pisos 36 de varios edificios cercanos al epicentro del atentado terrorista. Pero el temor es que estas nubes potencialmente cancerígenas sean transportadas por los vientos a grandes distancias, alertó Granger.
Los estudios de HP Enviromental les han dado razón a los temores de los residentes y empleados de la zona sur de Manhattan, sobre la toxicidad de las nubes de amianto que flotan en los cielos de la ciudad.
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