Contra Lavagna, Kirchner ordena la veda electoral
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Néstor Kirchner, Julio Alak, intendente de La Plata, y Aníbal Fernández ayer en un acto de
inauguración de viviendas. El Presidente lo utilizó para ordenarles a todos que frenen las
campañas.
Algo es cierto: la observación, que huele a advertencia hacia Solá, alcanza también a los demás funcionarios en campaña, entre ellos, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, lanzado a la captura de la gobernación. Presente en La Plata, el quilmeño se incomodó con la frase.
Como Ambito Financiero relató la semana pasada, hay más de veinte ministros y secretarios del gobierno nacional -algunos lanzados por su propia voluntad; otros propuestos por terceros- que figuran en una extensa nómina de potenciales candidatos a múltiples cargos.
«Cuando llegue la hora de elecciones, allí vamos, pero ahora no me van a sacar del camino. Un país no puede vivir de campaña en campaña», dijo ayer Kirchner como si la pompa electoral que despliega el kirchnerismo perteneciese a otro gobierno; a otra dimensión.
Es más: antes del acto, 2 mil personas lo esperaron en el aeródromo con un cartel postulando a Carlos Castagneto como intendente. Castagnetoes secretario del Ministeriode Desarrollo Social y ayer inundó la ciudad con la frase: Kirchner-Solá 2007.
Es una riña nada silenciosa entre un sector del kirchnerismo felipista y Julio Alak, el alcalde local, que por indicación de la Casa Rosada, comenzará en julio a recorrer la provincia de Buenos Aires «a juntar para el Presidente», según reza la premisa.
Alak tiene un vínculo accidentado con Solá, que choca con Aníbal F. a su vez aliado táctico de Alak. Hay otro actor: Florencio Randazzo, golpeado por el brotar de la reelección. «Sólo hay que gobernar», dijo, al pie del escenario, en voz alta para que escuche Kirchner.
En ese intríngulis de resolución incierta, Solá -de visitante- quiso sobrevolar la crisis de fragmentación del kirchnerismobonaerense: «Más allá de las diferencias personales, o locales, todos debemos estar detrás del proyecto del Presidente».
Un indicio: abajo, a la multitud la habían separado en corralitos para evitar que los obreros de la UOCRA -que ordena «Pata» Medina-, los piqueteros del Movimiento Evita de Emilio Pérsico y Fernando Navarro, y la tropa del PJ alakista sorprendan con un improvisado show de lucha libre.
Por la misma razón, Castagneto y sus aliados -los felipistas Juan Amondarain, Tommy Díaz y Carlos Quintana, de UPCN- directamente no fueron al acto, realizado a la vera de la autopista donde ayer la villa empezó a mutar hacia un complejo de viviendas.




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