24 de agosto 2005 - 00:00

"Control a capital no aleja inversión"

Joseph Stiglitz recomendó ayer a la Argentina negociar con el Fondo Monetario una quita en la deuda de u$s 12.000 millones, en un nivel similar al que se les aplicó a los tenedores privados de títulos argentinos. Según el economista norteamericano, los pagos anuales del país al FMI deberían mantenerse «en un mínimo» para derivar «la menor cantidad de dinero posible a Washington».

Sus principales conceptos ayer en el lanzamiento del Consenso de Buenos Aires fueron los siguientes:


• La Argentina debería lograr una quita en la deuda con el FMI. El FMI siempre quiere que le paguen, pero la pregunta es si conviene pagarle. Lo mejor es negociar duro, y no necesariamente romper o pelear.

• El control de capitales es un elemento válido para evitar presiones sobre el tipo de cambio y es mentira que genera rechazo en las inversiones extranjeras. Se ha dicho que estos controles son adversos a la Inversión Extranjera Directa (IED), pero no hay pruebas que confirmen este argumento.

• El país que más IED recibió en los últimos años es China, que tiene fuertes controles. Lo que sucede es que hay formas malas y buenas de establecer estos controles.

• Sostener que la liberalización de los capitales incentiva las inversiones es lo mismo que afirmar que si uno tiene una pajarera y abre la jaula, los pájaros van a volar hacia adentro de las rejas.

• La convertibilidad es un ejemplo de las políticas que no pueden sostenerse en el tiempo.

• Lo más importante hoy para la economía argentina es establecer políticas activas para reducir la pobreza y el desempleo. Esto implica mantener una tasa de interés baja, porque si se tiene una tasa real de 13% o más como en Brasil, es difícil sostener el crecimiento.

• El mundo está cambiando rápidamente y eso hace que la política industrial se vuelva más difícil. Una globalización bien diseñada puede favorecer el desarrollo industrial, pero eso no se puede dejar librado sólo a la mediación de los mercados.

• En los países en desarrollo la financiación para la investigación sigue siendo un problema, por eso debe intervenir el Estado. La telecomunicación, desde el principio, desde el fomento de las líneas telefónicas y luego la Internet, fueron desarrolladas por el gobierno en los Estados Unidos.

• A pesar de todos estos éxitos, las políticas industriales se han hecho mala fama, producto de ideologías que impulsan el libre mercado. Es cierto que hubo problemas para distinguir cuándo un proyecto no es bueno pero las políticas industriales han sido un éxito en el fomento del desarrollo.

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