Charlas de quincho

Desde la prolongada vigilia, el atentado contra la vicepresidenta provocó un shock generalizado en el país. Vuelta de tuerca para la política. El Congreso sesionó en sábado, tras la escalada de inquietud y violencia. Cuestionamiento a la seguridad del Ejecutivo. Apareció el dólar soja a $200.

Cristina Fernández de Kirchner, vicepresidenta

Cristina Fernández de Kirchner, vicepresidenta

Télam

Semana (lamentablemente) inolvidable. Desde la prolongada vigilia, el atentado contra la vicepresidenta provocó un shock generalizado en el país. Vuelta de tuerca para la política. El Congreso sesionó en sábado, tras la escalada de inquietud y violencia. Cuestionamiento a la seguridad del Ejecutivo. Apareció el dólar soja a $200, y Massa arranca su primer viaje al exterior como ministro. Votación clave en Chile por la Constitución. Fin de semana frío, pero soleado, lo que posibilitó muchos quinchos. Veamos.

Escenario. Si el dictamen del fiscal Luciani había disparado, el mismo lunes, la “vigilia” permanente en Juncal y Uruguay, casi nadie previó la escalada exponencial que iba a adquirir el tema (con enfrentamientos entre la Policía de la Ciudad y la Federal, incluidas) en la mismísima puerta de la casa de la vicepresidenta Cristina Fernández, quien terminó sufriendo un atentado confuso apenas 4 días después, lo que provocó una conmoción de magnitud alterando todo el escenario.

Tanto que al feriado nacional que decretó el presidente Alberto Fernández para el viernes, con movilización popular a Plaza de Mayo, le siguió una sesión extraordinaria el sábado en el Congreso, entre otros hechos infrecuentes. Y, si bien muchos temas entraron en un lógico stand by, otros ratificaron y hasta profundizaron, la brecha y las diferencias entre los principales grupos políticos, lo que quedó claro en el Congreso donde, si bien la oposición terminó firmando el documento (con correcciones) de respaldo a la democracia que planteó el oficialismo, inmediatamente después se levantaron de la sesión, y se retiraron.

La calle fue otra historia, ya que tras la conmoción lógica que provoca un hecho de violencia de esta naturaleza, comenzaron todas las elucubraciones y especulaciones imaginables, alternadas por dudas, inquietudes, y hasta memes de todo tenor que se multiplicaron en las redes.

Por supuesto que en los búnkeres de las principales fuerzas, simultáneamente, se multiplicó el trabajo y los sondeos para evaluar cómo quedarán los tantos con bastante coincidencia respecto al avance relativo de Cristina de Kirchner y el nuevo retroceso del presidente Alberto Fernández, aunque la mayoría de la población no se mostró demasiado proclive a aceptar lo sucedido como un “atentado”, y esperan una pronta aclaración judicial sobre lo sucedido. Obvia complicación para el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández.

Anuncios. Mientras la política ocupaba la mayoría de las charlas, y el grueso de la dedicación mediática, en algunas áreas de gobierno se trabajaba aceleradamente, entre otras cosas, para terminar de ajustar los detalles del primer viaje de Sergio Tomás Massa como ministro de Economía, que mañana parte para los Estados Unidos, pero también para terminar con el acuerdo de los postergados anuncios de ayer, con los que el Gobierno espera recaudar unos u$s5.000 millones durante este mes.

El tema, que mereció varios idas y vueltas, parece haber encontrado finalmente el ok de las partes, y se pondrá en marcha inmediatamente, tras los sucesivos rechazos que habría recibido, tanto de parte de Cristina Fernández como del Presidente que raramente participa de estos temas. Aun así, y cumplido el primer mes al frente de la cartera económica, Massa encaró una de las mayores “flexibilizaciones” en materia cambiaria, con un dólar $200 para las ventas de soja (y los subproductos) que se realicen durante este mes, y que alcanzarían a todos los productores, ya que no se pedirán condiciones especiales (cuentas en dólares, etc.), mientras que también se mantendrá el beneficio de depositar dólares link por tiempo indeterminado.

Con todo esto, se espera impulsar la venta de 5 a 7 millones de toneladas de soja de parte de los productores, por un monto de u$s3.000 a u$s5.000 millones, en los próximos 25 días, que es lo que el Gobierno necesita con urgencia.

Tanto así que Massa fue más lejos aún al asegurar que “u$s1.000 millones entrarían en las primeras 72 horas”, esto seguramente respaldado por un precio local de la oleaginosa que saltaría de algo más de $50.000 por tonelada, a alrededor de $70.000, y que alcanza a las nuevas operaciones, a los contratos con precio “a fijar”, y a los negocios a pesificar, “ya que ahora la retención pasa a ser prácticamente cero”, dijo el ministro, aludiendo al 33% de retenciones que se le venía aplicando a la oleaginosa.

La cara de alivio de varios de los negociadores y dirigentes, que venían viendo fracasar los anuncios era inocultable en el anfiteatro de Economía, habilitado ayer a última hora para el anuncio (que se demoró casi una hora sobre el horario fijado). Por supuesto que todo el mundo va a esperar que hoy mismo salga publicado el DNU, y también la reunión del Banco Central el jueves cuando “tomará medidas para atenuar” el impacto que tendrá la emisión que exigirá la medida.

Protesta. Corrillos aparte, además del creciente comercio bilateral, los hombres de empresa abundaron en otras varias cuestiones, desde el fastuoso festejo por los 50 años del icónico Hotel Sheraton en Retiro hasta la creciente tensión que se está generando por los bloqueos a empresas, algo que hasta el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, sufrió en carne propia por la radicalizada protesta de camioneros ante la decisión de terminar con la tercerización del sistema de grúas de la Ciudad (que terminó con un acuerdo de doble indemnización, entre otras cosas), y pasarlo a la órbita de su Gobierno, aunque “no fue lo peor que le pasó durante la semana”, señaló irónico un colaborador.

Feriado. La economía, mientras tanto, siguió su curso, casi ajena a las alternativas políticas. Sin embargo, “el feriado nacional del viernes es lo mejor que nos podía pasar, porque nadie tenía muy claro cómo iba a repercutir el tema. Y el feriado de hoy en Estados Unidos, por el Labor Day, tampoco nos viene mal para ganar un poco de tiempo para los vencimientos que tenemos”, reconocía un operador de la City ante un grupo de amigos en una soleada mesa de Recoleta, aludiendo a las Leliqs y otras yerbas”.

Desde ese punto de vista, ojalá fuera feriado toda la semana”, retrucó otro, también preocupado por la prosecución hoy del juicio de Vialidad con la presentación ahora de la defensa; la inminencia en conocerse la inflación oficial de agosto, que estaría cerca de los 7 puntos, y la puesta en marcha del nuevo esquema de las tarifas de servicios públicos, todo lo cual quedó enmascarado por los temas de actualidad, que naturalmente deberían ir dilucidándose con el avance de la investigación policial y judicial.

Mientras tanto, en la Bolsa de Rosario donde se realizó una reunión con periodistas de distintas partes del país, varios evaluaban tanto la más que prolongada bajante del Paraná (que volvió a caer después de un corto repunte) que complica a la Hidrovía, obligando a completar carga de los buques en el sur con el consecuente mayor costo; como la previsible prórroga de la ampliación del porcentaje de “corte” con biocombustibles que los llevó de 5,5 a 12,5% ante la falta de combustible fósiles que aún se registra, y las limitaciones (de dólares) para importar mayores cantidades.

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