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9 de diciembre 2011 - 21:27

Cristina llega con el punto más alto de imagen positiva

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Cristina Fernández de Kirchner inaugura su segundo mandato con una cuota de poder extraordinaria y con mayor consenso todavía que hace cuatro años atrás, cuando el 10 de diciembre de 2007 su esposo Néstor Kirchner, le colocaba la banda para su primer período presidencial. 

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Parecían imbatibles las cifras de diciembre 2007: 56% de imagen positiva y 12% de negativa. Las de hoy, sin embargo, son más irrefutables que las de hace cuatro años atrás: CFK inicia su segundo mandato con 69% de aprobación y 14% de imagen negativa, de acuerdo con la medición de este noviembre de la consultora Poliarquía, una de las pocas que para las elecciones pasadas no trabajó para el "oficialismo". 

Sin embargo, la consolidación de la aprobación de CFK en 13 puntos entre el inicio de uno y otro período presidencial es más impactante aun si se recuerda que entre enero y junio de 2008 -los meses de la pelea con el sector agrario por las retenciones a las exportaciones de granos- la en ese entonces flamante presidente perdió 36 puntos, para cerrar 2008 con un promedio anual de consenso por debajo del 30%. En un año, CFK se había fagocitado más de la mitad de su caudal consensual. 

Pero para octubre de 2010, la viudez la encontró remontando la cuesta, con 20 puntos recuperados en su haber. Esa tendencia ascendente continuó durante la campaña electoral, mientras que otras figuras desaparecían de la escena política o licuaban sus candidaturas. "Con estas cifras, cualquier análisis que se haga siempre va a ser "cristinista", dijo a ámbito.com Fabián Perechodnik, director de Poliarquía. 

Esa misma encuesta nacional de fines de noviembre señala que del otro lado del pasillo, el espejo devuelve una imagen invertida: la oposición en su conjunto tiene 45% de valoración negativa y apenas 20 de positiva. Y hasta los hoy "promisorios" presidenciables para 2015 -dos "winners" en las elecciones de 2011 - Mauricio Macri, el reelecto Jefe de Gobierno porteño que hoy tiene 47% de aprobación a nivel nacional, y Amado Boudou, el vicepresidente que hoy jura con CFK, con cerca de 50% de imagen positiva, están bastante detrás de la "reloaded Cristina". 

El ministro que deja Economía para presidir el Senado creció 50 puntos en reconocimiento desde que encaró la campaña presidencial. Boudou era conocido por 30% de la población: hoy tiene 80 puntos de reconocimiento y un nivel de aceptación de 49%. Pese a fue mentor de varias de las medidas económicas más trascendentales de kirchnerismo, la gente reconoce en Cristina los méritos de la gestión económica.  

Los números de mediados de noviembre de la encuestadora iBarómetro se inscriben en la misma tesitura: el 65,4% de los entrevistados (1000 casos, Capital Federal y Gran Buenos Aires) tiene una imagen buena o muy buena de CFK; mientras que 54,3% dice que la gestión económica es muy buena o buena. Si bien hay un 46% de entrevistados que manifiesta estar preocupado por la crisis financiera global, 6 de cada 10 (el 58%) considera que "en comparación con crisis económicas anteriores, en la actual la Argentina está mejor preparada que antes para enfrentarla". 

¿Ese crédito de confianza a futuro significa buena muñeca de CFK para conducir el país? Sin duda. "La fortaleza de Cristina se refuerza en la sensación de continuidad, estabilidad y optimismo que quiere mostrar a través de pocos cambios en su gabinete, para gobernar con cuadros experimentados y sin mayores sobresaltos", dice a Ambito.com Doris Capurro, directora de iBarómetro. 

Aunque desde esta columna podríamos alegar que no se cambia de caballo en medio del cruce del río, desde Poliarquia, Perechodnik apunta otro elemento: "Cristina ratificó a un gabinete de poco vuelo político dentro de un estilo clásico de kirchnerismo, de hiper concentración de poder, donde ella es la protagonista exclusiva y excluyente". 

Esa concentración de poder, pero por sobre todo su mágico 69% de aprobación también le brindan la capa de teflón necesaria para diluir aquellos problemas que nos preocupan desde la prensa. Según iBarometro, el 56% está de acuerdo en que se retiren los subsidios a los servicios, y casi el mismo porcentaje (54%) dice que aprueba haya algunos controles sobre la cotización del dólar. La explicación seguramente esté en que sólo 2 de cada 10 ciudadanos ahorra en dólares (en bancos o bajo el colchón de su casa) y el 35% lo hace en pesos. Pero una franja del 30,4% dice que no puede ahorrar. 

Por eso, blindada por ahora y reloaded, CFK se inaugura hoy otra vez con una cuota de poder nunca visto. En soledad. Debajo de ella y hacia el futuro la aguardan, acechando, los dos principales problemas que muestran las encuestas y que hasta hoy ninguna de las dos presidencias Kirchner logró revertir, aunque sí ignorar: inseguridad e inflación. Lo que a CFK le toca a partir de este sábado.

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