Se había pensando como un acto de desagravio, un show con piqueteros y tropa del PJ en el mismo lugar donde, el 25 de mayo, los ruralistas reunieron a unas 200 mil personas. Pero el gobierno clausuró, ayer, de urgencia esa convocatoria política.
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Cambió, entonces, de rumbo: de un eventual encuentro masivo en Rosario, Cristina de Kirchner se mudó a una celebración institucional y de entrecasa en el Club Atlético Quilmes, y en vez de piqueteros, la acompañarán alumnos de escuelas primarias bonaerenses.
No sólo eso: si el clima no acompaña y llueve, el acto se suspenderá.
De ese modo, tal como anticipó este diario, el oficialismo canceló uno de los movimientos que planeaba para mostrar a sus fieles en las calles como señal de resistencia en medio del enfrentamiento con el campo por las retenciones móviles.
En ese marco, el gobierno armó un acto por los bombardeos del 16 de junio, luego la segunda Plaza del Sí para Cristina y el cierre, de la semana, era con la presencia de la Presidente en Rosario acompañada por «miles» de militantesdel kirchnerismo. Pero el gasto, en todos los sentidos, se hizo el miércoles en Plaza de Mayo. Además, la alternativa Rosario acarreaba un riesgo: quedar pagando, en cuanto al volumen de asistencia, en relación con la mega movilización que lograron en mayo los ruralistas.
Para completar el panorama, también se puso en consideración el malestar que se percibe en ciertos sectores sociales, cuando el gobierno despliega su circo de colectivos y caravanas movilizadas para alimentar el tumulto oficial en favor de la Presidente.
Más sobrio, menos pretencioso, en Quilmes -si no llueve, claro- igual habrá columnas de militantes, que aportarán los intendentes, entre ellos, el anfitrión, Francisco «Barba» Gutiérrez. Pero el marco será diferente: poca gente, de sesgo institucional.
La logística dispuesta deberá cambiar de destino. Kirchner, desde el PJ, había gestionado en persona ante gobernadores y alcaldes, la contribución de seguidores para un acto de proporciones. Algunos, ahora, rumbearán hacia Quilmes.
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