Cristina pasó factura a todos y advirtió: "Sólo hay que tenerle miedo a Dios y a mí"

Política

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner salió a defender con uñas y dientes a las políticas de su Gobierno porque la "cadena del desanimo" tapa la realidad. En lo que denomina mitos urbanos, desmintió con números en la mano que las restricciones al acceso de divisas impidan a los argentinos viajar al exterior "¿Adivinen cuántos se fueron en julio de este año: 198.687 un 20,2% más de argentinos que pudieron viajar al exterior? Y, para desmentir que no pueden llevarse dólares sostuvo que los argentinos gastaron "un 25,9% más que el año pasado".

De paso también respondió a quienes sostienen que hay inflación: "Y, no me dirán que es por la inflación porque ya se sabe que en el exterior desde la Edad de Hielo nunca aumentaron los precios y los precios aumentan solamente en Argentina". Remató diciendo que "esto demuestra que es un mito urbano" para dejar en claro que las restricciones y los requisitos ante la Afip no afectan los viajes al exterior como asimismo dio a entender que existe una campaña contra la Argentina con la intención de instalar que hay inflación.

Los números que expuso la jefa de Estado corresponden a la medición que efectúa el Indec en los dos principales aeropuertos Ezeiza y Aeroparque y sin duda que aumentó el turismo emisivo básicamente porque muchos aprovecharon el pagar sus paquetes turísticos a un dólar oficial. Esta ventaja ya fue modificada al establecerse que estas compras abonaran un 15% en concepto de anticipo a los impuestos de ganancias o bienes personales. Operadores turísticos a pesar de esta modificación consideran que de todas maneras las ventas continuarán ya que sigue siendo a un dólar inferior (5,34) que el dólar marginal que se cotiza a 6,34.

La primera mandataria considera que quienes hablan que la inflación en la Argentina es un problema son aquellos que conspiran contra el modelo que es "más justo y equitativo". Cristina está convencida que las "malas noticias que se instalan a través de la cadena del desanimo y del temor" es "para contarles a los argentinos las cosas que le quieren ocultar para seguir desinformando y para seguir entristeciendo el espíritu de los argentinos". Afirmó ya no es desinformación sino directamente: "Mentiras, infamias y calumnias" y anticipó que hay que prepararse a "escuchar cosas muy estrambóticas".

Aunque no mencionó la palabra conspiración dio a entender que las críticas o las mentiras que se instalan buscan en el fondo lograr que "los salarios de los trabajadores se reduzca a un tercio o la mitad".

Defendió que el Gobierno mire la rentabilidad de las empresas en un contexto mundial donde "no hay precios" dado que por la crisis hay mucho stock. "Por eso nosotros defendemos tanto el mercado interno y el poder adquisitivo de los trabajadores. Porque estamos defendiéndolos a ellos (por las empresas) porque en definitiva pueden vender más caro en Argentina de lo que vendería afuera", aseveró bastante enojada la jefa de Estado.

Los retos, en esta oportunidad no se los dedicó solo a los empresarios o a los que instalan malas noticias. También los funcionarios de su propio gobierno recibieron un "rapapolvo presidencial" cuando los conmino a que no dejen de hacerle conocer los problemas: "Así que notifico solemnemente en este acto, a todo el Poder Ejecutivo, organismos descentralizados, autárquicos y satelitales, si es que los hubiere, que cuando suceden cosas de esta naturaleza, por favor, se comuniquen conmigo para explicarme qué es lo que está pasando. Muchas veces los funcionarios me dicen: "no queríamos molestarla", miren a mí lo que más me molesta es que no se hagan las cosas, o que se hagan mal", comentó .

Esta recomendación presidencial fue a raíz de la paralización de una obra por una decisión judicial (ver nota aparte). Insistió que "ningún funcionario tenga temor o excusa....vienen y me cuentan" al tiempo que les advirtió que dejen que "sea yo la que evalúe". De paso les recordó que ella los nombro en sus cargos pero que el margen de acción esta limitado de alguna manera cuando señaló: "Nunca me gustó que tomen decisiones por mí, déjenme valorizar a mí las decisiones, porque en definitiva las que están en el ámbito del Poder Ejecutivo son mi responsabilidad". 

El sistema judicial tampoco se salvó de sus cuestionamientos por la lentitud y algunos fallos. En tanto, los gobernadores también recibieron una reprimenda de Cristina.

Primero les aclaró que ella no manda emisarios "esta Presidenta no manda a ningún gobernador como nunca nosotros aceptamos que mandaran en Santa Cruz pese a estábamos siempre con políticas totalmente diferentes. Que nadie ponga excusas y que cada uno se haga cargo de la responsabilidad de gobernar su municipio, su provincia que yo me tengo que hacer cargo de gobernar para los 40 millones de argentinos, con todas las dificultades y sin echarle la culpa a nadie".

Pero luego preguntó ¿O me escucharon decir no, porque aquel gasta mucho, no porque este gasta poco, no porque aquella provincia? Y, con números en la mano recordó que hay varias administraciones provinciales que supieron aprovechar bien los 9 años de crecimiento y que otras no tanto. En el Salón de la Mujeres por lo bajo se escuchoó el nombre de Santa Cruz, mientras Daniel Scioli sentado en el estrado bajaba la mirada.

Finalmente y ya casi llegando a la hora dijo "Como no es cadena nacional puedo hablar todo lo que quiera y si no les gusta que cambien". El acto fue para inaugurar vía teleconferencia, un intercambiador de la Circunvalación en la Provincia de Santa Fe. La remodelación de la histórica Sinagoga Brener, construida a principios del siglo pasado en la localidad santafesina de Moisés Ville y en Avellaneda las oficinas administrativas de la Municipalidad que llevan el nombre de Néstor Kirchner.

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