El radicalismo K hizo, anoche, su propio cierre de campaña,
que estuvo marcada por la escasa presencia del candidato
a vice, Julio Cobos, con la postulante Cristina de Kirchner.
Además del mendocino, que estaría el jueves en La Matanza,
estuvieron Gustavo López, Miguel Pesce y María José
Lubertino, entre otros.
En el tramo final de la campaña, Cristina de Kirchner encabezó ayer un acto en Bahía Blanca -el anteúltimo, antes del cierre en el Mercado Central de La Matanza-, donde se planteó como el motor de una segunda etapa de industrialización, como continuidad de la iniciada en los 40 por Juan Domingo Perón.
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«El país vive una segunda reindustrialización», aseguró la candidata y comparó esta etapa con los inicios del peronismo.
«Este segundo proceso de reindustrialización -afirmó la primera dama- tiene similitudes con aquella etapa del año 45. Ese octubre de aquel 45 fueron hombres de distintos partidos, radicales, conservadores, que se volcaron a la calle. El peronismo irrumpió en el país.»
En las últimas semanas, la senadora ha insistido por varias vías en comparar el proceso Kirchner con lo ocurrido durante el primer gobierno peronista.Antes se refirió a la Concertación ligándola con el ensamble que encabezó Perón al poner al radical Hortensio Quijano como su vice.
«Yo creo que esto es algo más que un modelo exitoso de gobierno, es la reconstrucción de los valores. Estamos volviendo a instalar los valores viejos y eternos que construyeron a la Argentina. Familia, trabajo, salud, educación», dijo.
En esa línea, planteó que el objetivo «es volver a poner el acento en la defensa de los grandes intereses del país».
Aprendizaje
«Es curioso cuando se sienten críticas de algunos que dicen defender valores y que en los hechos, en los últimos años, llegaban a la vereda opuesta a lo que decían», apuntó, golpeando, la primera dama.
Luego, la senadora volvió a poner el énfasis en la concertación, al decir: «Haciendo un aprendizaje histórico, hemos finalmente comprendido que las diferencias y los enfrentamientos banales nos hicieron perder demasiado tiempo».
«Aquí estamos recuperando el tiempo perdido», remarcó.
Tras señalar que los argentinos «tenemos que pensar en el largo plazo», afirmó: «Vamos a profundizar este cambio que tiene que ver con mejor y más educación, más salud. Sueño con un plan de infraestructura con el cual podamos abordar un plan estratégico a largo plazo».
Por último, expresó: «Los convoco este 28 no sólo a la concreción de un modelo, sino a la reconstrucción de los valores». En Bahía Blanca, puntualmente en el estadio del Club Olimpo, la primera dama estuvo acompañada por el vicepresidente y candidato a gobernador bonaerense, Daniel Scioli.
Forma parte de una minigira que los llevará a los dos por distintos destinos de la provincia y que cerrarán, en conjunto, las campañas en el Mercado Central este jueves.
Scioli, a su vez, manifestó que llegaba «a estos días finales previos a las elecciones teniendo muy claros los objetivos», porque «sabemos lo que falta y cómo hacerlo, para cambiar en profundidad a la Argentina, conduciendo un Estado social activo».
Tras elogiar la capacidad de la candidata presidencial, dijo que la senadora «conoce en profundidad el sur del país y su problemática, para defender y comprender» a Bahía Blanca, a la que definió como «la gran capital del Sur». Asimismo, se comprometió luego «al igual que Cristina y (Alberto) Balestrini (su compañero de fórmula)» a «trabajar en este nuevo tiempo, que es descentralizar, y a que no todo pase por La Plata, porque cuando uno más cerca está de los problemas, más cerca se encuentra de las soluciones».
En el primer discurso del acto, el intendente de Bahía Blanca, Cristian Breitenstein, recordó que el 4 de noviembre estuvo en la Casa Rosada y remarcó que el presidente «Néstor Kirchner ayudó a cada uno de los bahienses en los momentos difíciles».
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