18 de diciembre 2003 - 00:00

Cristina, también en la competencia que calificó de decadente

El oficialismo salió ayer a poner distancia de Carlos Chacho Alvarez. Lo hizo nada menos que por intermedio de Cristina Fernández de Kirchner, que aludió tácitamente al ex vice en duros términos.

Durante la sesión del Senado en la cual se debatió el escándalo por las supuestas coimas de 2000, la primera dama calificó de «competencia decadente» a la puja mediática entre dirigentes que parece que «se olvidaron que pertenecieron a un mismo gobierno o a un espacio político antes de los sobornos», en alusión a Alvarez y Fernando de la Rúa.

Por supuesto, recordó: «Cuando volvió la ley a la Cámara de Diputados, fui la única que denunció cuál había sido el trámite escandaloso de la flexibilización laboral, a la cual nos oponíamos».

Minutos antes, había avisado a movileros: «Voy a hacer las primeras declaraciones públicas, tras la declaración de Mario Pontaquarto, a pesar de que he sido requerida antes por varios medios».

Fue la señal para que los canales de noticias comenzaran a trasmitir en vivo y las cronistas de radio grabaran el discurso. «No quería sumarme a esa competencia decadente», subrayó.

Sobre el final de su exposición, la emprendió contra Augusto Alasino y el resto del bloque PJ que la expulsaron de esa escudería a mediados de los '90. «No me echaron por disidente -explicó-, me echaron porque no querían testigos», denunció Cristina de Kirchner.

Antonio Cafiero
, tras votar por unanimidad un proyecto del renovador salteño Ricardo Gómez Diez para facilitar la tarea de la Justicia, dijo: «Tengo la autoridad moral que me da haber denunciado en 2000 la existencia de los sobornos en este mismo recinto».

Dejá tu comentario

Te puede interesar