La ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, aseguró que el asesinato del testigo protegido en una causa por abuso sexual en una comisaría de Trelew, en la que están involucrados nueve policías, "es aberrante y una afrenta mafiosa".
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"El asesinato de un testigo protegido en Chubut días atrás resulta un crimen aberrante y una afrenta mafiosa a las garantías de la República a los ciudadanos que tienen el coraje de desafiar la impunidad", dijo la funcionaria nacional, a través de una carta pública enviada por las redes sociales Facebook y Twitter.
Se trata del crimen del joven Bruno Rodríguez Monsalve (24), quien había declarado en la causa por "ultraje al pudor" iniciada tras la denuncia de los padres de un adolescente de 16 años que fue detenido en la seccional segunda de Chubut, donde presuntamente fue abusado por policías.
"El hecho en cuestión es doblemente grave pues la víctima había testificado en contra de un grupo criminal enquistado dentro de la policía provincial. Las consecuencias institucionales de este accionar abusivo son enormes y exigen ser reparadas para llevar tranquilidad a la sociedad chubutense toda", señaló Garré.
Garré consideró además que "ante semejante aberración, los funcionarios públicos estamos obligados a una reflexión acerca de las derivaciones del comportamiento corporativo en las fuerzas de seguridad y policiales en cualquier jurisdicción".
En la carta, la ministra de seguridad nacional resaltó "la necesidad de terminar con el autogobierno de las policías, e instrumentar sistemas de control y fiscalización desde el poder político que sean implacables con los encubrimientos corporativos".
"No debemos dejar pasar delito alguno cometido por personal policial, ni subestimar las consecuencias que tiene la corrupción para la propia institución y por tanto para todo sistema de seguridad", dijo.
Finalmente, aclaró que "el Gobierno Nacional está convencido de que la primera exigencia para conjurar el delito es no tener policías delincuentes ni tolerar prácticas corporativas que los amparen y protejan"
• La policía
Por su parte, el ministro de Gobierno y Justicia de Chubut, Javier Touriñán, dijo que para él "la policía no tiene nada que ver" con el asesinato de Rodríguez Monsalve. "La mía es una opinión personal y no institucional del gobierno, que se basa en que el fallecido ya había declarado, es decir que sus dichos quedaron registrados y no podrá evitarse que sean utilizados en un eventual juicio oral y público", expresó Touriñán.
El funcionario se refirió a la declaración anticipada que, por miedo a que pudiera pasarle algo al testigo, la fiscalía y la querella solicitaron que se le tomara a Rodríguez Monsalve para poder incorporar a un futuro juicio oral por el caso. Touriñán agregó que "por otra parte todos los acusados en la causa están detenidos, de manera que no pudieron ser ellos mismos" los autores del homicidio.
El ministro reconoció que "es lógico que exista entre las hipótesis la posible intervención policial" y admitió que además "esa es una pista que también se investiga", según le comunicó el procurador General de la provincia, Jorge Miquelarena.
Este último funcionario, dijo este miércoles que si bien no se descarta ninguna pista la pesquisa del crimen de Rodríguez Monsalve está orientada a un episodio que no está vinculado con la fuerza de seguridad. "No se descarta ninguna hipótesis pero por ahora la más firme que tenemos no tiene que ver con la policía sino con otro episodio", dijo Miquelarena, quien agregó que "anoche se practicaron allanamientos en Trelew", aunque sin detenidos hasta el momento.
A diferencias de las autoridades chubutenses, el abogado de la familia del adolescente que denunció el abuso policial, Sergio Rey, sí reclamó que "se siga la pista policial" en torno al crimen del testigo.
• Acusados
Rodríguez Monsalve fue un testigo "clave" en la causa por "ultraje al pudor" que se inició con una denuncia de los padres del adolescente que había sido detenido en la seccional segunda de Trelew, donde, aseguró, fue golpeado y abusado sexualmente con un objeto contundente que le introdujeron en el ano. Ese episodio es investigado por la fiscal chubutense María Tolomei, quien mantiene acusados a nueve policías de esa dependencia, a cinco de ellos en calidad de detenidos.
Se trata de los suboficiales Aníbal Muñoz, Carlos Pato, Mario Bevacqua y Carlos Treuquil, acusados de "abuso sexual gravemente ultrajante, privación ilegítima de la libertad, severidades y vejaciones como coautores en concurso real" y del oficial Adolfo Carballo, a quien se le imputa "abuso sexual doblemente agravado, abusos y vejaciones en carácter de partícipe necesario, privación ilegítima de la libertad con falsedad ideológica en calidad de coautor, dos hechos".
Además, están imputados pero no detenidos acusados de "privación ilegítima de la libertad, incumplimiento de los deberes de funcionario público como autores" los suboficiales Bruno Rodríguez, Héctor Santibáñez, Hugo Ortiz y Sergio Castillo. De ser hallados culpables en un juicio, los policías podrían recibir penas de entre 8 y 25 años de prisión.
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