14 de junio 2005 - 00:00

Cromañón separa ya al candidato de Ibarra

No pasaron 48 horas del lanzamiento de Rafael Bielsa como candidato a diputado nacional por la Capital Federal del oficialismo antes que estallara una rencilla interna en ese campo donde cohabitan Néstor Kirchner y Aníbal Ibarra. Fue, obviamente, con Cromañón como pretexto.

Bielsa tocó ese nervio sensible al gobierno cuando dijo a una radio porteña que esa tragedia fue «un cúmulo funesto de desatenciones, complicidades y permisividades».

Ya el sábado, cuando lanzó su candidatura, Bielsa sostuvo que el incendio de República de Cromañón graficó «la última postal del Estado haciéndose el distraído».

El jefe de Gobierno no eludió esa mención inculpatoria y devolvió el codazo al responder una pregunta sobre la presunta responsabilidad del gobierno en la tragedia: «Si se habla sólo de responsabilidad del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires es una cosa; no sé si se habla también del gobierno nacional». Le pidieron aclaración, y dijo: «Acá hay varios policías procesados acusados de cobrar coimas en Cromañón y la Policía Federal no depende de este gobierno, sino del gobierno nacional».

Hasta anoche, el responsable de esa fuerza, el ministro Aníbal Fernández, no había respondido al desafío.

Para amortiguar los rencores, Ibarra se permitió un saludo para el candidato-canciller, de quien dijo es un «muy buen candidato».

• Vaticinio

En la presentación de la Guardia Urbana, el jefe de Gobierno porteño consideró que Bielsa deberá enfrentar un electorado «dividido por tercios». Como conoce el distrito, le vaticinó algunas dificultades. Deberá, dijo, afrontar comicios en que el electorado se presenta «dividido por tercios» y el Frente para la Victoria en la Capital Federal va a tener «que pulsear contra la derecha de Macri y el espacio que representa Carrió». Sobre las elecciones, Ibarra subrayó que prefiere «mantener distancia». «Hubo -explicó- quienes pretendieron utilizar la tragedia de Cromañón buscando a ver cómo se posicionan más políticamente, viendo cómo afrontan mejor este año electoral y si en el medio podían cargarse un gobierno, lo hacían

Periodista:
¿Esperaba más apoyo del gobierno nacional?

Aníbal Ibarra: No. Es un año electoral, con lo cual esto se mide a través de la conveniencia; son las reglas de juego. Pero si yo hubiera advertido que se retaceaba ese apoyo a la institucionalidad provocándose una intervención hubiera salido a dar debate público y hubiera sido el primero en denunciarlo. Pero, vuelvo a decir, más allá de los rumores, nunca percibí semejante cosa.


P.:
Y los demás partidos ¿qué actitud tuvieron?

A.I.: Creo que en la Ciudad de Buenos Aires hay una falta de reglas... hubo una suerte de crisis terminal de los partidos políticos: en la última elección, el justicialismo no pudo poner candidatos y el radicalismo sacó menos de 2%, y no desaparecieron los peronistas ni desaparecieron los radicales; simplemente, los partidos ya no los expresan. Entonces, la atomización que hay en la Legislatura hace que no haya una cuestión de pertenencia hacia los partidos políticos. Entonces, no hay reglas, cada uno responde a sí mismo; en la Legislatura hay más de 20 bloques, es una Legislatura de 60 legisladores y en todo caso -vuelvo a decir-en un año electoral cada uno privilegia su conveniencia...

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