Kirchner firmó ayer el decreto de puestaen marcha del nuevo organismo nacional que se encargará del control del tráfico aéreo. Es la Administración Nacional de la Aviación Civil, estructura que hereda todas las funciones que ejercía la Fuerza Aérea a través del Comando de Regiones Aéreas en la actividad aerocomercial. Este ente autárquico funcionará dentro del Ministerio de Planificación Federal y la Secretaría de Transporte de la Nación.
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La postergada medida se concreta una semana antes de la asunción de Cristina, como si se buscara aliviarle la mochila de un sector conflictivo. Ayer nomás las empresas aéreas reclamaron aumentos de tarifas, exención del IVA al combustible (hay un proyecto en el Congreso) y reforma del Código Aeronáutico. Parte de los gastos operativos de la actividad de control de tránsito aéreo se financia con dinero proveniente de los pasajes.
También interesa al Ejecutivo poner en funcionamiento la ANAC antes de que el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, inicie un proceso similar en aquel país que también fue sacudido por conflictos gremiales de los controladores. Gustos de primeriza.
Lobbysta
La ministra de Defensa, Nilda Garré, había anunciado que Kirchner aspiraba a dejar creada la Administración Nacional de la Aviación Civil (ANAC) antes de terminar su mandato. El gobierno nacional tomó la decisión política de desmilitarizar el control de la aviación civil en 2006 y lo hizo casi al compás del libretoque le marcó un lobbysta, el ex piloto Enrique Piñeyro con su film «Fuerza Aérea Sociedad Anónima». Luego, una serie de cuasi accidentes aéreos -exagerados o reales- denunciados por otros grupos interesados en ubicarse en la nueva estructura de la ANAC: los gremios de controladores y los pilotos comerciales agitaron las debilidades del sistema hasta entonces bajo la órbita de la Fuerza Aérea.
El ministro Julio De Vido, dueño definitivo a partir de hoy de la ANAC, encabezó la ceremonia de puesta en funcionamiento del nuevo organismo en la Casa Rosada junto con la ministra de Defensa; el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, y el jefe de la Fuerza Aérea, brigadier general Normando Costantino. Jaime dijo que el nuevo titular de la ANAC será designado por la futura presidente, cuando asuma.
Descendencia
Quedan atrás décadas de tutela de los aviadores militares, pero dejan descendencia. Es que la mayoría del personal del Comando de Regiones Aéreas (CRA) que cumple funciones en el control y en las habilitaciones aeronáuticas pertenece a la fuerza y pasaría a un régimen laboral en estudio para ocupar esos mismos puestos en la flamante estructura de la ANAC.
El traspaso del control de la aviación a manos civiles es complejo y abarca dos rubros sensibles: la seguridad de los vuelos y la habilitación de pilotos, aeronaves y empresas, entre otras funciones. Hoy el CRA tiene un plantel de alrededorde 5.000 personas, la mayoría militares. Es el caso de los controladores aéreos; casi 70 por ciento son cuadros (suboficiales) especializados en un trabajo que lleva años de formación. Si hasta se da la paradoja de que uno de ellos lidera el gremio más combativo, la Asociación de Controladores Aéreos de la Argentina, a pesar de que a los uniformados les está vedado actuar en política. Hay un proceso de capacitación en marcha para formar nuevos controladores, pero lleva su tiempo. La seguridad aérea es un tema que rebota en la sociedad con daño cierto para el funcionario político. Aquel rayo que inutilizó el radar de Ezeiza (Control Baires) a principios de año sumió en el caos al sector aeronáutico comercial y marcó a fuego la gestión de Garré. De la mano de la empresa española Indra, que ganó un contrato de alquiler de radares secundarios para Ezeiza, más el préstamo de un primario denominado Lanza del Ejército del Aire ubicado en El Palomar, el gobierno palió las críticas. Aún resta consolidar el paraguas radárico con tres equipos militares de largo alcance para control del espacio aéreo nacional. La licitación internacional de esos radares está demorada, a la espera del dictamen de la Procuración del Tesoro acerca de la validez de una de las empresas oferentes.
El Control Baires de Ezeiza ya dispone de 10 consolas de control nuevas y en funcionamiento. Reciben la señal radar del secundario Indra, del primario Lanza y del viejo equipo Thomson, reparado tras la caída del rayo.
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