Con un fallo judicial que favorece a sus ex funcionarios y el apoyo explícito del PJ porteño, el suspendido jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, espera agregar mañana más datos a su situación en el juicio político que le sigue la Legislatura de la Capital Federal. Es que se reunirá a las dos de la tarde, por primera vez, la nueva sala de juzgamiento junto al titular del Tribunal Superior de Justicia, Julio Maier, que preside ese instituto. De allí surgirá cuántos testigos desfilarán durante el verano ante los diputados jueces y a partir de cuándo. Con esas definiciones, Ibarra sabrá aproximadamente si la sentencia se conocerá en uno o dos meses, teniendo en cuenta que su formulación no puede extenderse más allá de 120 días contados a partir del 14 de noviembre cuando quedó automáticamente suspendido con la votación a favor de la apertura del juicio en su contra por presunto mal desempeño en el caso Cromañón. Después del ingreso de los legisladores electos en octubre y el sorteo para renovar los lugares que quedaron vacantes en la Comisión de Juicio Político, será mañana la primera reunión de esos 15 diputados que, tras un juicio oral y público, deberán resolver si destituyen o no al jefe de Gobierno.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Si bien la reunión de mañana no es decisiva en cuanto al futuro de Ibarra, allí se resolverá, por un lado la recusación presentada por el jefe de Gobierno contra el zamorista Gerardo Romagnoli acusado de prejuzgamiento. Si la sala aceptara la recusación, en su lugar debe ingresar supuestamente la socialista Verónica Gómez, de quien se considera votaría en contra del desplazamiento. Sin embargo por ahora Ibarra no tiene mayoría en la comisión, votos que se reducirán también por la ausencia de Norberto La Porta, quien debe someterse a una delicada operación quirúrgica.
Por otra parte, Maier no aceptará la totalidad de las pruebas que piden los acusadores y la defensa de Ibarra, cuestión a resolver también por la sala. Por ejemplo, el grupo rechazaría el pedido de los diputados fiscales (Jorge Enríquez, Jorge San Martino y Rubén Devoto) para que se presente Omar Chabán como testigo. La citación de la comisión es una carga pública, pero el hecho de que el gerenciador de Cromañón esté imputado y detenido en la causa hace que algunos diputados consideren que no tiene obligación de declarar y directamente desestimen esa citación que parece más un agrandamiento del show mediático que un aporte de datos de quien está eximido de declarar en su propio perjuicio. De cómo resulte esa votación Ibarra podrá tener un panorama de cuánto le falta para tener seis votos favorables y regresar a su puesto.
Ayer, el secretario general del PJ Capital, Víctor Santa María, salió a respaldar al jefe de Gobierno. El sindicalista (porteros) amigo del gobierno, dijo que el Consejo Metropolitano partidario se había expresado por «defender la institucionalidad» en la Capital Federal, pero que eso «no significa que sea la posición del bloque». La declaración alteró a algunos legisladores porteños del PJ, que preside el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y que aseguran que «no hay posición tomada».
Dentro de la Sala de Juzgamiento, Ibarra contaría con los votos a su favor de La Porta y de la ibarrista Laura Moresi, por ahora. Para destituirlo hacen falta 10 votos, dos tercios de los 15 diputados que conforman la comisión.
• Lugares
La nueva integración dejó cuatro lugares para el macrismo que ocupan los peronistas Silvia Majdalani y Daniel Amoroso junto a Marcelo Meis ( Recrear) y Roberto Destéfano. Salvo que Mauricio Macri a último momento llame al voto a conciencia, los cuatro legisladores se inclinarían, como lo viene haciendo esa fuerza, por la destitución. A eso sumarían a los tres diputados de diferentes bloques de izquierda, Beatriz Baltroc, Romagnoli y Héctor Bidonde.
El ARI, que no estaba representado en la versión original de la sala, obtuvo dos representaciones para Facundo De Filipo y Guillermo Smith, pero en este caso, Elisa Carrió advirtió que dejará fluir el juicio y la opinión de sus diputados, que como en el resto de los partidos políticos cuentan con asesores especializados en el tema para orientar sus actuaciones en el debate oral y público. Por otra parte está la radical y ex macrista Florencia Polimeli, quien estaría escuchando consejos del alfonsinismo en cuanto a la postura que sería más conveniente exponer en el debate, pero aún nadie asegura que la diputada pudiera votar por el regreso de Ibarra a su cargo.
Los tres restantes son los diputados del kirchnerismo, pero el trío lo integran dos del llamado subgrupo de «piezas negras» que amenazó con partir el bloque por no compartir algunas decisiones en la bancada que preside Diego Kravetz: Elvio Vitali, de la línea que anima el vicepresidente segundo de la Legislatura, Miguel Talento, el ex dirigente estudiantil de los '70, y Helio Rebot, un peronista ex macrista afín al diputado nacional Jorge Argüello. El tercero del kirchnerismo es el ex titular de una oficina barrial del Gobierno porteño, Sebastián Gramajo, quien mantiene línea directa con el secretario de Cultos de Cancillería, Guillermo Oliveri.
Si el kirchnerismo obedece los deseos de A.Fernández y la mesa que agitan la senadora Vilma Ibarra y el sindicalista Santa María, el jefe porteño suspendido tendría 5 votos (con los del socialista y la ibarrista). De ese modo, la decisión final parece recaer en manos del ARI, algo que busca el llamado «comité de crisis» que integran ibarristas, con la idea de contar, más que con un voto de ocasión, con el apoyo de esa fuerza política para contrapesar con el kirchnerismo.
Dejá tu comentario