La historia de horror en tiempos de dictadura que hermana a dos legisladores porteños

Política

El hermano de Claudio Morresi y el padre de Santiago Roberto, del Frente de Todos, fueron ejecutados y desaparecidos juntos por la última dictadura militar.

Los legisladores porteños del Frente de Todos, Claudio Morresi y Santiago Roberto, tienen una triste historia en común, ocurrida durante la última dictadura militar, que se iniciaba hace 44 años.

El hermano del primero y el padre del segundo fueron ejecutados y desaparecidos juntos en 1976, cuando compartían militancia y fueron secuestrados por personal de Seguridad Federal mientras transitaban en una camioneta por Perito Moreno y Directorio, en la Ciudad de Buenos Aires.

Norberto Morresi tenía 17 años y Luis María Roberto, 34. Aunque recién se supo 13 años después, la historia de las familias quedó fatalmente unida aquel 23 de abril de 1976 cuando ellos fueron fusilados y, luego enterrados juntos como NN en el cementerio de Villegas.

El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) inició en 1988 una investigación a partir de los datos que habían quedado plasmados en las autopsias, prestando especial atención al pelo rojizo de uno de los NN, rasgo que era característico en la fisonomía del "Colo" Roberto.

La coincidencia en las fechas llevó a que se realizaran los trabajos de campo sobre una tumba donde finalmente encontraron ambos cuerpos. Durante esas jornadas, las familias pudieron reconstruir las últimas horas de los dos militantes y decidieron que sean enterrados juntos en el cementerio de Flores

"(Hacia finales de la dictadura) uno entra en la gran lucha de los organismos de Derechos Humanos y contamos con el gran privilegio de que llaman desde el EAAF diciendo que los encontraron. Eso no cierra la historia, pero se tiene un privilegio que otros compañeros no tienen. En el cementerio nos acompañó un mar de gente. Después de eso, con Santiago nos cruzamos pocas veces y, ahora, estar en la Legislatura es un símbolo inmenso, porque estamos juntos en una corriente política que se enfrenta al mismo enemigo que el de ellos", afirmó Morresi en una entrevista con Télam.

“A mí me pasó que, sin darme cuenta, repetía la historia. Mi viejo se vino de San Antonio de Areco a estudiar, se recibió de licenciado en Economía Social, arrancó acá con un grupo fundacional como fue ‘Los Desca’ que militaba en la zona sur y en el 73 fue el secretario privado del intendente de Lomas (de Zamora y asesinado durante la Dictadura), Pablo Turner. Yo siento que se va repitiendo, que yo estoy sentado en mi banca porque soy un militante social que arrancó en las villas de la zona sur de la ciudad. Salvando las diferencias de los contextos históricos, mi vida como militante político es similar”, reflexiona Roberto.

Ambos coincidieron en la importancia de luchar contra el negacionismo de la dictadura para el que consideraron que “no hay antídoto”.

“Hay una continuidad también en lo que ese sector representa. Nosotros vamos a disputar esa batalla cultural para mostrar la realidad cada vez que ellos quieran ocultarla. Que ellos lo nieguen, lo escondan o traten de ensuciar la inmensa lucha de los organismos de derechos humanos, me parece que dentro de su lógica, está bien, porque ellos son eso”, dijo Morresi.

En tanto, para Roberto, “los gobiernos de derecha vienen a aplicar la misma receta que en el ´76 y es algo que se vio hace cuatro años. Es cierto que es una batalla cultural que se viene dando desde distintos ámbitos desde hace mucho, y que continúa vigente, por ejemplo entre el gobierno de Alberto y ese lockout del campo (en referencia al cese de comercialización dispuesto por la Mesa de Enlace tras la suba en las retenciones a la soja)”. “Es una pelea que hay que darla”, agregó.

Por último, se mostraron esperanzados por la juventud de la militancia. “A mí me emociona ver la cantidad de pibes jóvenes que se metieron en la política. Hay miles de pibes de 18 años, como mi hijo que tiene apenas uno más que los que tenía mi hermano, militando y digo ‘están ahí’”.

“Es cierto que pasó mucho tiempo desde esa época, que se han perdido los mejores cuadros, que existe un desprestigio de los partidos tradicionales y que los partidos de la antipolítica hacen del individualismo su política. Ese es, por ejemplo, lo que hace el Ejecutivo de esta ciudad: atacar todo lo que tenga que ver con lo colectivo. Está presente, quizá en nuevas peleas, como las del feminismo. Quizá en el '73 era todo más claro pero hoy tenemos que volver a dar esa discusión”, cerró Roberto.

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