21 de julio 2004 - 00:00

Desde un palco, Kirchner atacó a ultras violentos

Néstor Kirchner presidió ayer un acto político en Vicente López, al inaugurar la reanudación de las obras de un canal, junto al intendente local, Enrique García; y el de Tres de Febrero, Hugo Curto.
Néstor Kirchner presidió ayer un acto político en Vicente López, al inaugurar la reanudación de las obras de un canal, junto al intendente local, Enrique García; y el de Tres de Febrero, Hugo Curto.
Néstor Kirchner le pidió ayer «al pueblo argentino» que lo «ayude» a llevar el cambio iniciado en el país, fuera del marco de los «ultras» que apuestan al camino de la violencia, y contra los dirigentes que sueñan con construir un país para pocos. Al mismo tiempo, desafió a todos a competir en las urnas.

«Hay que hacerlo en paz, en convivencia e integridad»,
manifestó el Presidente, en obvia alusión a los violentos desórdenes vividos el viernes pasado en la Legislatura porteña, frente a la pasividad -ordenada por el gobierno-de la Policía Federal.

Del mismo modo, instó a que lo acompañen «contra la dirigencia que sigue soñando con volver o construir un país para pocos y la que vio afectados sus intereses por la caída de concesiones y la puesta de cosas en su lugar, y utiliza la política para perturbar nuestra marcha», con lo que pareció aludir a Carlos Menem.

El Presidente formuló estos conceptos subido a un palco, como si estuviera en plena campaña electoral, durante el acto de firma de la reanudación de obras hídricas en la localidad bonaerense de Vicente López, donde gobierna la UCR desde 1983 con Enrique «Japonés» García al frente.

• Recomendación

Con este marco, reiteró que «personajes del pasado quieren volver para perturbar la tranquilidad con su presencia» y recomendó a todos mirar «lo que está pasando en los últimos días», en alusión a los violentos incidentes del viernes último frente a la Legislatura porteña. Como si el control del espacio público no fuera parte de las responsabilidades del gobierno. Como si estuviera hablando de la responsabilidad de otro u otros.

Desestimó que haya existido una zona liberada para facilitar el accionar de grupos violentos en ese ataque, cuando el cuerpo legislativo tenía previsto debatir reformas al Código de Convivencia
, al asegurar que «no fue así y todos vimos lo que pasó» por televisión. Un asistente murmuró mientras le daba un codazo a su vecino: «¿Pero éste cree que sigue siendo gobernador de Santa Cruz?».

El Presidente realizó estas declaraciones en el microestadio del Club Banco Nación de Vicente López, durante la firma de la reanudación de las obras hídricas del aliviador Holmberg-Villa Martelli, suspendidas desde 1991.

En la ceremonia -encabezada por Kirchner y el intendente de Vicente López- estuvieron presentes, además, el jefe de Gabinete,
Alberto Fernández; los ministros del Interior y de Planificación, Aníbal Fernández y Julio De Vido, respectivamente, y el vocero presidencial, Miguel Núñez.

Sobre el palco levantado en el lugar
lucía un enorme cartel donde se leía: «Frente para la Victoria, Mesa Kirchner Presidente». Y en primera fila era visible la presencia de otro intendente, en este caso peronista, Hugo Curto, de la vecina Tres de Febrero, que preside la Junta Electoral del PJ. En todo caso, avalando el proyecto de transversalidad política lanzado desde la Secretaría General de la Presidencia, con Oscar Parrilli y Carlos Kunkel, que apunta a derrotar al justicialismo bonaerense.

Kirchner aseveró:
«La preocupación de algunos es que los argentinos nos hemos cansado de la presión de las corporaciones, y algunas de ellas, cuando ven que no nos pueden atar las manos, utilizan todo tipo de métodos» para intentar desestabilizar al gobierno.

En su mensaje de barricada dijo:
«Soy un hombre que comete aciertos y errores, pero tengo las manos limpias y la decisión absoluta de luchar contra la corrupción». Además sostuvo: «Hay que recuperar este país y es absolutamente viable hacerlo» y llamó a «marchar en paz y convivencia» y a «no caer en las provocaciones». «Sé lo que es ejercer la autoridad y no me falta decisión ni lo otro para hacerlo, pero no voy a caer en la provocación de algunos, puesto que cuando la razón y la verdad están de nuestro lado, la violencia está absolutamente de más», sentenció.

Kirchner volvió a referirse a
«los grupos que creen que la violencia es el camino». «La mejor forma de resolver estas cuestiones es en las urnas, que el pueblo argentino vote. Basta de las extorsiones minoritarias», concluyó desafiante, en un mensaje a la izquierda que prepara otra movilización para mañana a la Legislatura porteña.

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