Desde un palco, Kirchner atacó a ultras violentos
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Néstor Kirchner presidió ayer un acto político en Vicente López, al inaugurar la reanudación de las obras de un canal, junto al intendente local, Enrique García; y el de Tres de Febrero, Hugo Curto.
«Hay que hacerlo en paz, en convivencia e integridad», manifestó el Presidente, en obvia alusión a los violentos desórdenes vividos el viernes pasado en la Legislatura porteña, frente a la pasividad -ordenada por el gobierno-de la Policía Federal.
Desestimó que haya existido una zona liberada para facilitar el accionar de grupos violentos en ese ataque, cuando el cuerpo legislativo tenía previsto debatir reformas al Código de Convivencia, al asegurar que «no fue así y todos vimos lo que pasó» por televisión. Un asistente murmuró mientras le daba un codazo a su vecino: «¿Pero éste cree que sigue siendo gobernador de Santa Cruz?».
En la ceremonia -encabezada por Kirchner y el intendente de Vicente López- estuvieron presentes, además, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; los ministros del Interior y de Planificación, Aníbal Fernández y Julio De Vido, respectivamente, y el vocero presidencial, Miguel Núñez.
Sobre el palco levantado en el lugar lucía un enorme cartel donde se leía: «Frente para la Victoria, Mesa Kirchner Presidente». Y en primera fila era visible la presencia de otro intendente, en este caso peronista, Hugo Curto, de la vecina Tres de Febrero, que preside la Junta Electoral del PJ. En todo caso, avalando el proyecto de transversalidad política lanzado desde la Secretaría General de la Presidencia, con Oscar Parrilli y Carlos Kunkel, que apunta a derrotar al justicialismo bonaerense.
Kirchner aseveró: «La preocupación de algunos es que los argentinos nos hemos cansado de la presión de las corporaciones, y algunas de ellas, cuando ven que no nos pueden atar las manos, utilizan todo tipo de métodos» para intentar desestabilizar al gobierno.
En su mensaje de barricada dijo: «Soy un hombre que comete aciertos y errores, pero tengo las manos limpias y la decisión absoluta de luchar contra la corrupción». Además sostuvo: «Hay que recuperar este país y es absolutamente viable hacerlo» y llamó a «marchar en paz y convivencia» y a «no caer en las provocaciones». «Sé lo que es ejercer la autoridad y no me falta decisión ni lo otro para hacerlo, pero no voy a caer en la provocación de algunos, puesto que cuando la razón y la verdad están de nuestro lado, la violencia está absolutamente de más», sentenció.
Kirchner volvió a referirse a «los grupos que creen que la violencia es el camino». «La mejor forma de resolver estas cuestiones es en las urnas, que el pueblo argentino vote. Basta de las extorsiones minoritarias», concluyó desafiante, en un mensaje a la izquierda que prepara otra movilización para mañana a la Legislatura porteña.




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