El aluvión de más de un millón de firmas que la semana pasada presentó Greenpeace sacará por un rato al Congreso de su hibernación preelectoral: en alerta, el kirchnerismo del Senado se moverá en tándem con la Casa Rosada para prevenir un posible traspié.
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A dúo, la secretaria de Ambiente, Romina Picolotti, y el presidente del bloque de senadores K, Miguel Pichetto, anunciarán desde el Congreso la determinación del oficialismo de empujar el tratamiento de la ley de bosques. Del show participarán directivos de Greenpeace.
El gobierno entró en pánico cuando dimensionó el impacto de la movida pública en reclamo de la sanción de esa ley que fue aprobada el 14 de marzo en Diputados. Desde entonces duerme, por el lobby de varias provincias, sin que avance un paso su discusión.
Para la Casa Rosada la avanzadade Greenpeace supone una amenaza: para un gobierno que les teme a las manifestaciones públicas desafiantes, las más de un millón de firmas -anoche, a las 21, eran 1.261.510- reunidas por esa ONG significan un riesgo.
El mensaje de Greenpeace no es, de hecho, nada amigable. «La urgente aprobación en el Congreso nacional de una ley de bosques que establezca una moratoria a los desmontes hasta que en cada provincia se realice un ordenamiento territorial de los bosques nativos», dice el texto que acompañó la presentación de la semana pasada.
Y agrega: «Un proyecto de ley de presupuestos mínimos de protección ambiental de los bosques nativos que contiene estas medidas ya tiene media sanción de Diputados y debe ser aprobado ahora en el Senado nacional (Exp. 3/07)».
Se trata de una iniciativa del polémico Miguel Bonasso, quien chocó con la negativa de los legisladores de las provincias que se oponen a la norma. Así y todo, luego de forcejear, Bonasso logró que la ley avance. Pero luego quedó congelada, casi sin destino, en el Senado. Cree, además, que su reelección como diputado puede prosperar al ritmo del único proyecto que se le conoce.
Existía, es cierto, un guiño de Picolotti a la ley. De hecho, la secretaria de Ambiente chocó con las provincias que se oponen a la norma. Hoy, la funcionaria junto con Pichetto anunciará el respaldo del gobierno a la ley y su futuro tratamiento.
De hecho, Picolotti propone incorporar una modificación a la ley que se votó en la Cámara baja: sugiere que se agregue un sistema de incentivos fiscales para los propietarios que tengan bosques nativos, los preserven y reciban subsidios a cambio de eso.
Compromiso
La conferencia de prensa del oficialismo se hará en el Salón Arturo Illia del Senado, a partir de las 17, y según adelantaron voceros de la bancada oficialista, servirá para «explicar la posición favorable del bloque hacia ese proyecto».
Sin embargo, aclararon que el compromiso de los senadores será «tratarlo este año», pero con seguridad será después de las elecciones del 28 de octubre.
La ley de presupuestos mínimos de protección ambiental de los bosques nativos establece la moratoria a los desmontes hasta tanto las provincias realicen un ordenamiento territorial de los bosques nativos para planificar de manera participativa su uso sustentable y prohíbe explícitamente el otorgamiento de permisos de desmonte en zonas tradicionalmentehabitadas. Además, establece diez criterios ecológicos y categorías de conservación que apuntan a planificar las actividades forestales, agrícolas y ganaderas, evitando la fragmentación y degradación del bosque nativo.
Las estadísticas indican que la deforestación en la Argentina se incrementa al ritmo de la extensión de las tierras cultivadas. En los últimos cuatro años, la pérdida de bosques creció 42 por ciento con respecto a 1998-2002.
La información, suministrada por la Dirección Nacional de Bosques, revela que entre 2002 y 2006 se perdió 1.193.206 hectáreas de bosques nativos.
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