Dictan más procesamientos en la causa por los autos diplomáticos
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Para el juez Brugo es claro que "la funcionaria nunca habría tenido en miras la utilización del vehículo en cuestión y que aquél sería comercializado en plaza para ser adquirido por un particular".
Hubo un "ardid llevado a cabo para burlar el control aduanero y lograr de este modo el ingreso y posterior nacionalización del rodado libre de gravámenes" y para ello se trató de "simular ante el servicio aduanero que el rodado sería destinado al funcionario extranjero".
Además, Brugo recalcó el beneficio económico para el principal imputado, Amiano, puesto que por la Hummer se pagaron 29.510 dólares y a los pocos meses se la vendió al particular a unos 130.000 de la moneda extranjera.
En tanto, la participación de la escribana "encuentra fundamento en que aquella intervino para la confección del poder otorgado por la funcionaria diplomática y la certificación de documentación de ésta", explicó el juez, quien consideró que la mujer "se habría representado, seriamente, como posible, el propósito que se habría intentado conseguir con la extensión del mismo y pese a esto habría intervenido aceptando por lo menos el riesgo de producción de resultado típico".
Ante ello, procesó al representante de la funcionaria diplomática y a la escribana por el delito de "contrabando agravado" y les fijó un embargo a cada uno de 501.670 pesos.
"Las pruebas colectadas permiten suponer que en el caso bajo estudio se habría desnaturalizado el régimen de franquicias diplomáticas, toda vez que el vehículo no fue ingresado para el uso de la funcionaria diplomática, sino que desde un principio habría sido tramitada esta importación con miras a comercializar en plaza el automotor", concluyó Brugo.
Asimismo, dispuso el sobreseimiento del comprador de la camioneta Hummer, al considerar que éste actuó en buena fe puesto que "habría comprado el vehículo en una agencia de automóviles, le fue entregado con boleta de venta correspondiente por el precio que lo adquirió y que no hubo obstáculo alguno para la transferencia de su dominio".
Brugo avanza en la investigación pese a que sus superiores de la Cámara Federal porteña ya fallaron para que la causa se unifique en el juzgado federal de Oyarbide.
Por el momento, el juez del fuero en lo Penal Económico aún no remitió parte del expediente a su colega Oyarbide, sino que corrió vista a la fiscalía (la cual ya votó porque la causa continúe dividida en dos), a la querella representada por la Aduana y a más de 40 defensas.




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