15 de noviembre 2004 - 00:00

Diputados 1 - senadores 0: logran quórum en Marambio

El director nacional antártico, Mariano Mémoli; el justicalista Jorge Argüello; el general Jorge Leal, los diputados Graciela Camaño, Horacio Pernasetti y Alicia Comelli, durante la distinción del militar por su travesía al Polo Sur.
El director nacional antártico, Mariano Mémoli; el justicalista Jorge Argüello; el general Jorge Leal, los diputados Graciela Camaño, Horacio Pernasetti y Alicia Comelli, durante la distinción del militar por su travesía al Polo Sur.
Base Marambio,Antártida Argentina - Se desquitaronlos diputados de la afrenta de los senadores, y en una histórica sesión, con sobrado quórum, ratificaron a la Antártida como zona de paz y de investigación científica. Les ganaron así a los senadores que, dos semanas antes, también se instalaron en la Base Marambio para firmar una declaración por los 100 años de presencia argentina ininterrumpida en el Polo Sur.

Para ganar la rara disputa entre los legisladores de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto de ambas cámaras, el diputado Jorge Argüello se aseguró que la especial sesión fuera transmitida en vivo por Internet, a través de un satélite que permitió seguir en directo las imágenes del continente blanco.

Argüello
encontró el respaldo del radical Federico Storani, vicepresidente de la comisión, que se encargó de minimizar la sesión de los senadores al considerar que era la primera vez que el Congreso funcionaba reglamentariamente en territorio antártico.

El grupo de 25 diputados sumó a su avanzada la presencia del general Jorge Leal, fundador de la Base Esperanza y jefe de la primera expedición que llegó al Polo Sur por tierra. Pero debió registrar como bajas la ausencia de Luis Zamora, Miguel-Bonasso y Adolfo Rod ríguez-Saá.

Sobre Zamora se dijo que le había expresado a Argüello su respaldo, pero que desistía de viajar por motivos personales. El faltazo del hombre de izquierda levantó suspicacias, y algunos de sus colegas esbozaron como hipótesis que su adhesión al internacionalismo ( alguna vez adhirió a la Cuarta Internacional) le impedían ratificar la soberanía sobre el continente. También fue comentada la ausencia de Bonasso, y algunos la relacionaron con un seguro rechazo a ponerse el típico uniforme naranja que utilizan los militares en esa parte del continente. Todo lo contrario al resto de los diputados, que quedaron emocionados por la travesía y sin rollos en sus cámaras fotográficas.

En rigor, la sesión de los diputados en la Base Marambio no fue un mero acto destinado a «fortalecer el Tratado Antártico que consagra al continente como territorio de paz e investigación científica para toda la humanidad».

Más bien, los legisladores pretendieron dejar sentado -sin decirlo-que el sector antártico es parte del territorio argentino que se ve con derecho a realizar un reclamo de soberanía por su permanencia ininterrumpida en el continente blanco si alguna vez deja de existir el tratado que el país firmó junto con otras naciones.

Además, pretende tener una fuerte influencia en el Mercosur en la preservación del medio ambiente y de recursos naturales que están consagrados en el Protocolo de Madrid y en el Tratado Antártico.

La sesión también fue aprovechada para entregar al general y antiguo expedicionario
Jorge Leal, de 83 años, una distinción especial por haber fundado la Base Esperanza. Luego, en una cena reservada, el militar contaría con lujo de detalles aquella expedición que fue mantenida en secreto por el Estado, por temor a un fracaso.

El ánimo festivo imperó entre los diputados. Mientras observaban un video sobre la Antártida,
la imagen de una pingüinera desató la risa. Es que uno de los legisladores lanzó: «Es una reunión de gabinete».

Allí se explicó que los visitantes no debían pisar el sendero que hacen los pingüinos, porque le hacían perder su camino. Un diputado formoseño, entonces, fue a Río Gallegos, compró seis pingüinos de porcelana y les insertó la leyenda: «Hay que pisarle la huella al pingüino».

Pero no todo fue risas, porque algunos diputados se enojaron porque ninguna autoridad de Santa Cruz fue a saludarlos en su paso por la provincia: «Estamos pisando 'tierra santa' y ningún apóstol nos vino a visitar», se le escuchó decir a un legislador.

Los diputados, entre los que había representantes desde Jujuy hasta Tierra del Fuego, llegaron a las tierras heladas en un avión Hércules de la Fuerza Aérea (que realiza mensualmente los vuelos regulares a ese continente) para permanecer allí durante tres horas y luego retornar a Río Gallegos.

Dejá tu comentario

Te puede interesar