24 de diciembre 2002 - 00:00

Diputados para emergencias

Los diputados peronistas ya tienen lista una sala de emergencias para atender al gobierno, a los medios de prensa y otras cuestiones menores durante el receso de verano. No se trata, por cierto, de una cuestión humanitaria, sino política.

Tras la partida de Humberto Roggero, que ya comenzó la licencia en la jefatura para asumir como embajador en Roma, habrá una guardia a cargo de los vices de la bancada, el pampeano Manuel Baladrón y el bonaerense (obviamente, ultraduhaldista) José María Díaz Bancalari, quienes se repartirán por quincenas la conducción durante enero. Baladrón y Díaz Bancalari, más el santafesino Jorge Obeid, animan el trío que tomó la posta que dejó Roggero para reemplazarlo transitoriamente con una conducción colegiada.

Esta modalidad amenaza con entorpecer la vida doméstica de los peronistas que se mantienen leales al gobierno, unos 83 desde que una treintena de menemistas y un quinteto de adolfistas rompieron filas y armaron, cada cual por su lado, bloques en defensa de sus respectivos candidatos presidenciales.

El triunvirato no contribuiría a apurar el retorno de los delegados del PJ de Anillaco, hoy agrupados en la bancada Azul y Blanca, que alienta Eduardo Camaño. El cordobés Oscar González, los riojanos Ricardo Quintela y Adrián Menem y compañía se juramentaron hablar de reunificación siempre y cuando haya internas presidenciales en el partido.

Es cierto que los justicialistas no encontraron la fórmula mágica que les permitiera clonar a Roggero, el único que probó el oficio de equilibrista y permitió la convivencia más o menos pacífica entre duhaldistas y menemistas. Será por eso que no sólo Oraldo Britos lo despidió con lágrimas. Colaboradores del ex jefe de bloque aseguran que hubo llanto colectivo en Río Cuarto, durante una milagrosa despedida que le organizaron sus seguidores, incluidos simpatizantes de Carlos Menem y Adolfo Rodríguez Saá.

Dejá tu comentario

Te puede interesar