El oficialismo fracasó ayer en su intento de realizar una sesión especial para aprobar, a las apuradas, un proyecto de “ficha limpia” que apunta a evitar a candidatos condenadores y con sentencia confirmada en segunda instancia por cohecho y tráfico de influencias, malversación de caudales públicos, negociaciones incompatibles, enriquecimiento ilícito, encubrimiento y delitos contra la seguridad de la Nación.
Diputados: se cayó 'ficha limpia'
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La iniciativa se cayó, de esta manera, por segunda vez consecutiva, tras los dictámenes de 2017 y de agosto de 2019. En el último caso, perderá estado parlamentario con el fin de sesiones ordinarias, es decir, a fin de mes. Quien ayudó en ambas ocasiones a esta situación fue el kirchnerismo, quien ayer no dio quorum y huyó del recinto tras la maratónica sesión del miércoles.
El oficialismo aprovechó el faltazo K en su favor, pero dentro de Juntos por el Cambio aparecieron críticas por la falta de ímpetu a la hora de empujar la iniciativa. Como si fuera poco, la referente de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, realizó ayer un papelón. Después de dar un fuerte discurso contra impunidad y el kirchnerismo, amenazó de manera infantil y en pleno recinto a la también oficialista Brenda Austin, de la Unión Cívica Radical.
“Cuando hablamos de sistema de corrupción pongamos nombre y apellido...”, aseguró ayer Carrió al exponer sobre ´ficha limpia´, y agregó: “La Argentina habilita a los condenados a ser candidatos, por eso vamos a tener a una procesada como vicepresidenta. Pero la lucha es larga, muy larga. Miren a -el exministro de Planificación Federal del kirchnerismo, Julio -De Vido...”-
“Fuimos nosotros los que hace muchos años le pusimos nombre y apellido a la corrupción que gobernó este país...”, afirmó “Lilita”, quien también disparó: “Renuncio a la banca -desde el 1 de marzo de 2020- para que no tengan que pedirme el desafuero. Ahora, que se atrevan a pedirme la detención”.
Minutos después, Austin -de lo más respetable que tiene la UCR en Diputados- pidió no perderse “en las anécdotas personales” y asestó varios golpes al kirchnerismo sobre la huida. De repente, Carrió apareció al lado suyo y le tocó de manera insistente el hombro para recriminarle ese dicho. “No me amenace, diputada, no me amenace”, respondió la legisladora cordobesa.



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