El gobierno de Néstor Kirchner salió ayer con severidad a descalificar el informe del procurador bonaerense, Eduardo de la Cruz, sobre las supuestas comunicaciones telefónicas entre despachos oficiales y bandas de secuestradores. Un indignado Alberto Fernández señaló que se trataba de «un verdadero disparate». Hubo algunas réplicas desde la provincia. «Sería un error no tomar en serio» esa información, contestó el ministro de Justicia local,Alfredo Meckievi. Pero anoche Felipe Solá salió a desactivar la polémica. Mediante un comunicado, el gobernador criticó a los «funcionarios judiciales» que «usen a la prensa» y, «menos -insistió con tono de filípica Solá-, mencionando al Presidente o al gobernador».
«Es un disparate. Hasta ahora no hemos detectado nada», volvió a repetir ayer Alberto Fernández, jefe de Gabinete de Ministros. La mención por parte del Procurador bonaerense Eduardo de la Cruz de que en la Secretaría de Informaciones de Estado (SIDE) pudieron haberse borrado evidencias en escuchas telefónicas, casi lo desequilibra ayer a este Fernández. «Si ha dicho semejante cosa debiera ser un poquito más responsable, porque me parece por demás irresponsable. Irresponsable, bastante irresponsable ha sido con los informes que han pedido, que en verdad generan un juego de imágenes en la gente que no tiene nada que ver con la realidad», reaccionó visiblemente fastidiado el jefe de Gabinete.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Algo ocurrió ayer porque desde el gobierno, al mediodía, se hizo trascender a través de «Télam» que habría una respuesta oficial al ya meneado tema de las escuchas telefónicas. Y que estaba siendo preparada la respuesta por los ministerios de Defensa y de Justicia junto a la SIDE. Final-mente, no ocurrió nada y todas estas áreas de gobierno negaron el mentado documento.
El jefe de Gabinete subrayó que no existen las escuchas telefónicas. «Los famosos llamados detectados tienen un grado de imprecisión asombrosos.Ya ayer lo dijo Gustavo Béliz», reiteró con enojo. Y agregó: «De la Casa de Gobierno no hemos tenido nunca un detalle de cuáles son las llamadas. Si tuvimos un detalle que nos acercó el jefe de Inteligencia del Ejército, y la verdad es que hemos hecho todos los cruces, todos los trabajos, y hasta aquí no hemos detectado nada».
Disparó Fernández duro sobre la bonaerense, atribuyén-dole una operación malintencionada. Subrayó el funcionario que «lo que han logrado es que estemos hablando de la Casa de Gobierno y del Ejército, y no hablemos más de la Policía Bonaerense, que es la que hasta aquí apareció sistemáticamente involucrada».
Del mismo modo dijo desconocer por qué se lo involucraba al ex presidente Eduardo Duhalde con las denuncias de De la Cruz. «¿Pero por qué lo involucran a Eduardo Duhalde en esto? Creo que es una elucubración equivocada. O sea, creo que Eduardo Duhalde no tiene idea de lo que está pasando con este tema, creo que es un tema que evidentemente... Porque inclusive le aclaro que algunas de las escuchas que les preocupan ocurrieron durante su propia gestión, según dice ese informe. Es más, prácticamente no hay ninguna durante nuestra gestión.»
La pregunta surgió espontánea al jefe del Gabinete de Ministros: «Entonces, ¿qué es lo que está detrás? Si no es Duhalde, ¿quiénes están detrás?», interrogó la prensa.
• Fastidio
«La Bonaerense, la Bonaerense, la Policía Bonaerense», afirmó enfático uno de los funcionarios de mayor confianza de Néstor Kirchner. Que con fastidio agregó que «estamos hablando desde hace tres días merced a un diario que sigue publicando tapas con una información totalmente imprecisa, y un señor que nos pide que investiguemos, que investiguemos, que no logramos detectar nada firme todavía, por ahí aparece algún caso, pero hasta acá no hemos detectado nada firme, y que está recorriendo todos los medios hablando de la supuesta responsabilidad del presidente de la Nación». Volvió a disparar sobre la Bonaerense cuando señaló: «Dime quién se beneficia con el crimen y te diré quién es el asesino».
Concluyó señalando al gobernador Felipe Solá, cuando afirmó que «yo, la verdad, quiero creer que son ajenos a estas cosas, que el gobierno de la provincia es ajeno a estas cosas, pero la realidad es que es muy difícil sostener semejante operación sin la anuencia de alguno».
Dejá tu comentario