La liga de agrupaciones de izquierda 30 Años, Memoria, Verdad y Justicia recriminó ayer a las Madres (Línea Fundadora) y Abuelas de Plaza de Mayo de Estela de Carlotto, así como a la SERPAJ de Adolfo Pérez Esquivel haber afirmado que desconocían el contenido del documento leído en la marcha del pasado 24 de marzo.
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El Partido Obrero de Néstor Pitrola, el MST de Vilma Ripoll y representantes de los más de 300 grupos de la izquierda criolla se reunieron para hacer un balance del acto por el 30 aniversario del último golpe de Estado y analizar videos con las imágenes de los incidentes que obligaron a terminar con esa conmemoración por adelantado. «Hay organizaciones de derechos humanos que están muertas y que sólo se juntan para los aniversarios, como las que no firmaron el documento que se leyó el 24 porque sólo les preocupan los derechos humanos del pasado y no los de hoy», disparó Pitrola en referencia a la ONG de Pérez Esquivel y a las Abuelas lideradas por Carlotto. La Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos de Adriana Calvo fue más allá y señaló que «la acusación de que se impidió el uso de la palabra a la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Línea Fundadora, Marta Vázquez, es una mentira y un burdo intento de esconder una maniobra perfectamente orquestada destinada a evitar que se leyera un documento que señala críticas al gobierno».
Junto a otras ONG ultraopositoras, como la Liga Argentina por los Derechos del Hombre y el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, aseguraron: «Nos consternan las declaraciones de Carlotto acerca de que desconocía el contenido del documento que se leería y que se considera estafada». Argumentan estos grupos de izquierda que si bien las Abuelas tenían derecho a no firmar la declaración conjunta, es mentira que no conocían sus consignas, ya que de lo contrario no hubiesen aceptado subir al escenario.
Liliana Daunes, una de las oradoras y presentadoras del acto, lamentó el accionar de grupos infiltrados por el gobierno nacional que insultaron y agredieron desde muy temprano a los organizadores, y les recriminó a las Madres, Abuelas y a la SERPAJ, entre otros, que omitieran en sus declaraciones una condena a esos incidentes. «No recibimos solidaridad en el momento. No recibimos apoyo después. Lo que sí recibimos fue la descalificación del acto, ignorando la provocación organizada sobre el mismo», opinó Daunes en una carta.
También fustigaron las declaraciones de Vázquez, quien aferrada a su micrófono, buscó desestimar el acto de la Plaza de Mayo.
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