Duhaldistas intentan retener a su tropa
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José María Díaz Bancalari
Al quilmeño se le abrió un atajo por donde arrimar al fuego oficial a dirigentes provinciales que son potenciales aliados en la disputa por la gobernación en 2007.
Además -incluso con participación directa de Kirchner-, el gobierno continuó dedicado a la «captura» de duhaldistas para, al menos, sumarlos a los levantamanos que en febrero, durante las extraordinarias, darán su voto al proyecto de reforma del Consejo de la Magistratura.
Es decir: las ofertas para engordar el ejército de diputados no se tomaron vacaciones. Y, en algún caso, los propios legisladores que antes veneraban a Duhalde actuaron como intermediarios.
En ese contexto, parado en el rechazo al proyecto de reforma judicial, el grupo El General se presentó en sociedad y aceleró una disputa que, más tarde o más temprano, estallará en el bloque que conduce Díaz Bancalari: cómo convivir bajo un mismo techo entre los anti y los pro Kirchner.
Por lo pronto, los principales espadones del PJ seguirán su descanso en la arena, en un intento por enfriar una pulseada que en febrero pondrá a prueba la capacidad de supervivencia del bloque.
Algo es cierto: ninguno de los dos sectores, por ahora, considera conveniente disolverse.
Los opositores a Kirchner alimentan la ilusión de ampliar su bancada sumando kirchneristas disidentes como Eduardo Arnold (hablan de, al menos, 4 diputados) para llegar a 40 legisladores y convertirse en el segundo bloque de Diputados si el radicalismo padece alguna baja.
El sector que comanda Díaz Bancalari -que se llamó a silencio apenas trascendió que podrían pedir su renuncia-, en tanto, aspira a preservar la conformación actual e ir aislando a los más críticos del gobierno.
Pero la tregua, como todas las treguas, es temporal.




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