El Gobierno de Néstor Kirchner le recomendó a las autoridades estadounidenses que "miren lo que pasa en su propia casa" en lugar de criticar a la Argentina por haber permitido la realización en Buenos Aires del acto encabezado por el presidente Hugo Chávez.
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De esta forma se expresaron el ministro del Interior, Aníbal Fernández, y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, frente a las críticas del subsecretario de Asuntos Políticos del Gobierno norteamericano, Nicholas Burns.
"El contrasentido es tan grande que no prestan atención ni a lo que le pasa a su propia casa. Chávez en Estados Unidos hizo un acto en Harlem", enfatizó el ministro del Interior. El titular de la cartera política advirtió que "Argentina es un país soberano" y "un país libre", y defendió su derecho a autorizar un acto público.
"Nosotros sabemos lo que tenemos que hacer", advirtió en declaraciones radiales, al tiempo que dijo que en la Argentina "las libertades que defiende" Estados Unidos y "por las que luchó durante tanto tiempo están sobre la mesa".
Por su parte, el jefe de Gabinete consideró que Estados Unidos "no debe entrometerse" en los asuntos nacionales y pidió que se "respeten las individualidades" de cada país.
"Con Estados Unidos hemos tenido una relación madura y supone respetar nuestras individualidades, nuestras decisiones y no entrometerse precisamente en las decisiones que no tiene que ver con el vínculo", sostuvo Fernández en declaraciones radiales.
Y remarcó que "Argentina ha sido flexible con el presidente Chávez, que ha decidido llevar un acto con gente que lo sigue y no debe ser objeto de opinión de un funcionario de Estados Unidos, ni de ningún país que tenga relaciones correctas con Argentina".
Ambos funcionarios se sumaron a las críticas del canciller Jorge Taiana, quien desde Ecuador -donde acompaña en su visita a Cristina Kirchner- calificó de "inaceptables" los cuestionamientos de Burns.
A su vez, el embajador argentino en Washington, José Octavio Bordón, indicó que "no hubo ninguna queja formal" por parte del Gobierno norteamericano.
"Ellos tienen el derecho a estar molestos y nosotros a ejercer la libertad de expresión en nuestro país", subrayó.
El Gobierno de Estados Unidos reprochó públicamente este jueves a su par argentino que haya permitido la realización de un acto en Buenos Aires contra George W. Bush, encabezado por el mandatario venezolano en la cancha de Ferro.
"Lamento que esa protesta se haya realizado (en Buenos Aires) el mismo día que nuestro presidente estaba en Montevideo", criticó el número tres del Departamento de Estado norteamericano, Nicholas Burns, quien se refirió por primera vez al acto, desarrollado el pasado viernes 9 de marzo.
Durante una conferencia organizada por el Consejo de las Américas, Burns se dirigió directamente al embajador argentino, quien se encontraba sentado en primera fila, y le recriminó la actitud del Gobierno nacional.
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