El fin de las listas sábana en la DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas) tuvo un ríspido comienzo en su instrumentación: varios dirigentes elegidos en los comicios del lunes salieron ayer mismo al cruce de declaraciones del presidente electo, Gilbert Lewi, imputándole «personalismo».
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Por primera vez, se votó persona por persona, cargo por cargo. Así, Lewi deberá compartir la conducción de la entidad judía con varios dirigentes cuyas posiciones difieren de manera frontal de las suyas en temas no menores como, por caso, el equipo legal que representa a DAIA en el juicio por el antentado contra la AMIA.
Es el caso de Jorge Kirzsenbaum, actual vice 2º y electo vice 1º, quien dijo a este diario que «Lewi no puede decir que va a echar a la abogada Marta Nercellas: no es una decisión de él, sino del Ejecutivo de la DAIA, que componemos 10 personas-». Lewi declaró que «en marzo reemplazaremos a Nercellas, porque no nos parece ético que sea abogada de la DAIA y, a la vez, de (el ex presidente Rubén) Beraja».
En lo que sin dudas es el preludio de combates fieros que se avecinan en el principal órgano político de la comunidad judía, Kirzsenbaum -que tiene a su cargo el vínculo de la entidad con sus letrados- dijo que «Nercellas llevó a cabo una tarea de enorme compromiso ético, moral y de solvencia profesional. Descarto cualquier cuestión ética que se levante contra ella.Además, Lewi cuestionó la línea de actuación de nuestros abogados y una supuesta complacencia con el juez Juan José Galeano. Yo no lo defiendo, reconozco que cometió muchísimos errores, pero nadie lo recusó y, además, puede decirse que se esclareció casi totalmente la conexión internacional y en buena parte la conexión local».
Cabe apuntar que Lewi asumirá el cargo recién el 4 de diciembre, en reemplazo de José Hercman, quien no logró ser reelecto en buena parte porque sus adversarios (principalmente, el partido de centroizquierda Avodá) lo acusaron de ser la continuidad del «berajismo». Y, por virtud del sistema de votación impuestoen DAIA, deberá compartirla mesa directiva (de diez miembros) con al menos cuatro duros opositores: el propio Kirzsenbaum, el vice 2º David Michan (que representa a la escuela ORT) y el secretario Julio Toker ( reelecto casi por unanimidad).
«Off the record», el principal reproche que le hace buena parte de la dirigencia comunitaria a Lewi es haber «entregado» a sus propios abogados, que a partir de su opinión/decisión no tendrán demasiado margen ni credibilidad. S.D.
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