16 de mayo 2006 - 00:00

EE.UU. busca espías para América latina

El diario «O Globo» de Brasil publicó un interesante informe de su corresponsal en los Estados Unidos que describe la inquietud del gobierno de George W. Bush ante la crisis en las relaciones de los países del Cono Sur. El avance de un eje Castro-Chávez-Evo parece despertar a Washington tras cierto descuido sobre la región, y la primera reacción es redoblar el trabajo de los espías. Aquí lo principal de esa nota del diario brasileño.

La misión prioritaria del nuevo director de la CIA será reforzar el cuadro de espías y reclutar nuevos informantes en varias partes del mundo, especialmente en América latina. Una orden en ese sentido fue dada ya por el presidente George W. Bush.

Como trasfondo, en el caso específico de esa región, crece la preocupación estadounidense por lo que los analistas llaman el « populismo radical» encarnado por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que trata de difundir ese pensamiento por América Central y del Sur con el poder de los petrodólares facturados por su gobierno.

«No queremos que la gente mire todo a través del prisma de Hugo Chávez y de Venezuela», dijo la secretaria de Estado Condoleezza Rice, hace algunos días en la Conferencia de Editores de Diarios de los EE.UU.

En un informe especial para el Senado sobre los riesgos que corren los intereses de los EE.UU. en la región, el jefe del Comando Sur del Pentágono, Bantz Craddok, que tiene jurisdicción sobre toda América latina -en donde se está activando el espionaje militar de los EE.UU.- menciona al gobierno de Venezuela como la causa de un « efecto desestabilizador» en el área. Y arremetió: «Hugo Chávez está exportando lo que conocemos, equivocados o no, como populismo radical. Con democracias inmaduras e inestables, es un tema problemático».

Antes de que la nominación del general Michael V. Hayden para dirigir la CIA sea aprobada por el Congreso y que él implemente los planes de Bush, John Negroponte está tomando previsiones para emplear más espías en otras reparticiones. Negroponte es director nacional de Inteligencia, un ente que coordina y supervisa las otras 15 agencias civiles y militares de inteligencia de los Estados Unidos.

Después de relatar que intenta integrar las operaciones de espionaje civil y militar y que Bush ordenó un aumento del espionaje tradicional, Negroponte reveló: « Estamos reforzando los cuadros en lugares en donde hemos dejado que las cosas se compliquen después del final de la Guerra Fría: América latina y Africa».

  • Urgencia reforzada

    La formación de un eje entre Chávez, Fidel Castro en Cuba y Evo Morales en Bolivia reforzó la urgencia en el reclutamiento de informantes en América latina y el envío de un número mayor de espías hacia la región.

    «Nos hemos enterado tarde de lo que pasó. También nos ha faltado información de buena calidad sobre los planes y los movimientos de esos tres populistas demagogos. Y no nos podemos dar el lujo de contemplar cómo envenenan una región que es importante para nosotros tanto desde el punto de vista del comercio como de la geopolítica», le dijo a «O Globo» un analista del gobierno estadounidense.

    Hasta ahora Estados Unidos venía usando básicamenteespionaje electrónico,como satélites y sensoresque registran movimientosde gente e interfieren llamadas telefónicas, e-mails, faxes y señales de radio. Según el general Craddock, sus unidades de inteligencia pasarán ahora a observar atentamente al gobierno venezolano y a buscar informaciones en la vecindad.

    «Estamos hablando con los vecinos de Venezuela, intercambiando informaciones con ellos», dice destacando que una de las cosas que les quita el sueño es el hecho de que Chávez estaría organizando una milicia armada de alrededor de dos millones de militantes.

    Chávez, Fidel y Morales son los tres rostros de las preocupaciones estadounidenses. Más que los ataques verbales y las actitudes expansionistas de su política militar antinorteamericana, lo que molesta a los EE.UU. es que la región es una de sus principales fuentes proveedoras de petróleo y que podría ser refugio potencial de terroristas internacionales (con buenas conexiones con el narcotráfico).

    Por eso tanto en la fronterade los EE.UU. con México como la Triple Frontera entre Brasil, la Argentina y Paraguay son asuntos de los cuales los espías estadounidenses se ocuparán cada día más.

    «Esa área es una invitación a los terroristas debido a la combinación de descontrol, pobreza, actividades ilícitas, grupos descontrolados, fuerzas de seguridad y militares mal equipadas y democracias frágiles», dice el teniente coronel del Ejército Phillip Abbott.
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