El acto complica ahora al kirchnerismo
-
Milei se hizo eco de las críticas (y las minimizó): "Nadie es profeta en su tierra"
-
La Justicia ordenó restituir la pensión de Cristina, pero el Gobierno apelará ante la Corte Suprema
Aunque la Presidente no lo diga, los productores en Gualeguaychú, San Pedro o Córdoba escucharán los cantos en su contra de los piqueteros, quienes hoy son más difíciles de controlar que la CGT de Hugo Moyano o la juventud kirchnerista una vez que se desata la mística de la plaza peronista.
El peligro es demasiado para el gobierno: un cristal roto o una vidriera incendiada pueden tirar a la basura el ofrecimiento de Cristina de Kirchner ayer de reembolsar a los pequeños productores 80% de las retenciones, una medida que, en otro contexto, les podría haber servido para romper la unidad del frente agropecuario.
Hoy marchará a la Plaza de Mayo todo el kirchnerismo. Hasta los bloques del Frente para la Victoria de Diputados y el Senado llegarán al acto, aunque ya con menos ánimo de confrontación que las «organizaciones sociales» que también convocaron.
Algunos irán en grupos de legisladores; otros, liderando las columnas que llegan de cada una de sus provincias. Esa fue la instrucción, que anoche no había cambiado.
Mientras lo hacen, la oposición también empezó a ocupar territorio. El Comité Nacional de la UCR hizo lo mismo. Ayer Gerardo Morales, el mendocino Ernesto Sanz y el cordobés Oscar Aguad viajaron al corte de San Pedro desde donde escucharon el discurso de Cristina de Kirchner junto a los productores. Toda la mesa de conducción de la Coalición Cívica se trasladó ayer a los puntos de corte de ruta en todo el país para ocupar posiciones hoy. De hecho, algunos militantes ya estaban anoche en el corte de ruta de Gualeguaychú prendiendo las velas que ordenó Elisa Carrió para pedir por la no violencia.




Dejá tu comentario