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14 de agosto 2002 - 00:00

El duhaldismo se ha vuelto una "mamushka" electoral

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Bordón, como De la Sota, también quiere ser el candidato de los «independientes», del sentido común, de los que no quieren conflictos. No hace falta aclarar que no es lo mismo que De la Sota. Primero porque «Pilo» ensayará por segunda vez la misma hazaña, que en 1995 tuvo un final poco feliz no tanto para él como para los que lo votaron y lo vieron desaparecer de escena como una imagen virtual. Además, porque tiene un alineamiento distinto que el cordobés en el oficialismo. Bordón consigue fácilmente un respaldo que cualquier candidato envidiaría: el administrador de los pocos recursos que el Estado puede ofrecer a la política, Roberto Lavagna, es uno de los suyos. Acaso su economista si llegara al gobierno. Casi imposible más continuidad con la actual gestión.

A pesar de que aspira a convertirse en el candidato de los «independientes», De la Sota sigue sin saltar el cerco del aparato partidario. Más precisamente, del que domina la provincia de Buenos Aires. El próximo fin de semana Duhalde volverá a ofrecerle su feudo para que se exhiba como candidato: irá a la tercera sección electoral, a Florencio Varela. Allí el intendente Julio Pereyra lo hará subir a un palco para que, rodeado de una guardia de soldados de Duhalde, predique la paz a los televidentes que lo verán por canales de cable especialmente contratados.

Esa disociación entre discurso y operación política comenzó ya a irritar a algunos asesores del candidato. «¿De qué sirve hablarles a los independientes rodeados del aparato más tradicional, donde ya se discute, si la pelea involucra algunas muertes del Gran Buenos Aires?», se preguntaba ayer un dirigente que accede diariamente a la intimidad de De la Sota. A Eduardo Duda Mendonça y su segundo, Joao Santana, les inquieta lo mismo. Estos dos brasileños recibieron al candidato en San Pablo, donde aparentemente el publicista festejaba su cumpleaños (a Duhalde le dijeron, para justificar que no lo recibirían en Córdoba, que se casaba la hija de una amiga de la esposa del candidato, Olga Riutort. ¿Se habrá casado en el cumpleaños de Duda?). Allí discutieron la estrategia a seguir. Además, el brasileño pretende lanzar una campaña publicitaria con avisos testimoniales, en los que además de mostrarse obras hay parientes, allegados o seguidores que hablan de las virtudes del «producto».

Se trata de una experiencia interesante de integración regional porque De la Sota se probará un traje ya confeccionado para Lula Da Silva, el candidato del PT para el que está trabajando personalmente Duda. A este sindicalista ya le pulieron los bordes y hoy se muestra como el candidato a un acuerdo nacional, en el que todos están invitados. Ahora el esquema se importará a la Argentina, y De la Sota se probará la ropa usada de su hermano mayor. Ya lo hizo Carlos Menem en 1999 con la campaña «Menem lo hizo», réplica exacta de la saga «Foi o Maluf que fez» que el mismo publicista había utilizado para el candidato a gobernador de San Pablo un año antes.

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