El gobierno volvió a distanciarse ayer de la Iglesia. El ministro Pampuro confirmó que se analiza la posibilidad de eliminar la Vicaría Castrense aunque se aclaró que sería paulatinamente y sin romper con la Iglesia de Roma. Por su parte, Eduardo Duhalde se mostró más cercano al Vaticano al sostener que es necesaria una explicación escrita del gobierno sobre lo ocurrido con Baseotto.
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