12 de abril 2006 - 00:00

El informe del Banco Mundial

Reproducimos algunos de las conclusiones que aporta el nuevo informe del Banco Mundial a la polémica ambiental sobre la instalación de las plantas de celulosa en Fray Bentos:

  • En sus documentos falta información de soporte para demostrar que las plantas efectivamente utilizarán las BAT (mejores técnicas disponibles) en todos los aspectos de su diseño y operación. Por otro lado, desde la publicación del documento en 2001 se han producido algunas mejoras en las técnicas de protección ambiental.   

  • La mayoría de los comentarios recibidos sobre el borrador fueron negativos, lo que es normal en este tipo de controversias, ya que en general los oponentes son las partes interesadas que más se hacen oír. Las afirmaciones de que no se ha suministrado suficiente información sobre la propuesta de diseño, procedimientos de operación y monitoreo ambiental de las plantas son en general válidas.

  • Los comentarios que expresan la preocupación de que las plantas causen daños ambientales catastróficos carecen de sustento, son irrazonables e ignoran la experiencia de muchas otras modernas plantas kraft de celulosa blanqueada.   

  • Algunos comentarios que sugieren mejoras en ciertos aspectos del diseño, definiciones de procedimientos operativos y monitoreo de las descargas ambientales de las plantas son válidos, y ameritan implementación.

  • Los comentarios que afirman que solamente es aceptable un proceso de blanqueo totalmente libre de cloro (TFC) carecen de fundamento, ya sea por parte de sus autores, o del conocimiento científico actual. El proceso TCF cuenta con ciertas ventajas ambientales, algunas de las cuales pueden obtenerse si se modifica el diseño de la planta a una versión «ECF-light» en la que la cantidad de dióxido de cloro utilizada es relativamente baja, o si el efluente alcalino de la planta blanqueadora es reciclado en el sistema de recuperación química de la planta.   

  • Es probable que estos temas puedan resolverse a satisfacción de la mayoría de las partes interesadas que aborden el tema de una manera lógica.

  • El panel no encontró ninguna razón que diera sustento a las predicciones de daño ambiental catastrófico en el entorno receptor que han sido presentadas por varios actores.   

  • Resulta evidente en muchos comentarios de terceros que se oponen a las plantas que por lo menos algunas de las inquietudes que expresan se basan en falta de información,lo que a su vez conduce a la desconfianza. Mediante referencia al buen historial ambiental de Botnia y ENCE, y a las actuales prácticas de diseño de la industria de la pasta de celulosa, es posible, aun cuando no probable, que muchos de los temas de preocupación para terceros sean adecuadamente resueltos en el curso normal del diseño y construcción de las plantas. Sin embargo, los documentos que se encuentran en el dominio público no proveen información suficiente para que los actores externos a Botnia y ENCE se formen opiniones razonadas sobre muchos temas.

  • El informe final debería brindar más información a las partes interesadas, a fin de mejorar su comprensión de los datos presentados y permitirles alcanzar conclusiones racionales sobre las plantas propuestas. En algunos casos, podría ser apropiado que las empresas asuman compromisos específicos en el diseño y operación de las plantas para aquietar las preocupaciones innecesarias de parte del público y el gobierno de la Argentina.

  • El informe indica que «Ambas plantas cumplirán con las elevadas normas requeridas en Europa para nuevas operaciones». Esta es una afirmación amplia, y si bien no es necesariamente errónea, es un tanto especulativa. Debe brindar evidencia de soporte mediante referencia a nuevas plantas de pulpa kraft blanqueada europeas, particularmente las de Alemania y Australia, u omitir afirmaciones especulativas de este tipo.   

  • El informe sugiere que el impacto sobre la calidad del aire de la Argentina, y en general, será mínimo. Estas proyecciones se basan en la modelizacióndel aire presentada en el Anexo C, y mediante la selección de ciertos patrones de flujo del viento. Los comentarios de partes interesadas han sugerido que la dirección del viento hacia territorio argentino, por ejemplo, es de una frecuencia mayor que la indicada en el informe. Dado el tema sensible del turismo local, se requieren parámetros de entrada completos y confiables para los modelos a fin de predecir los impactos. Deben confirmarse los datos del modelo de aire en cuanto a que consistan de los más actualizados sobre patrones de vientos y otra información meteorológica para los emplazamientos de las plantas Orión y CMB. Si estos datos efectivamente indican una mayor prevalencia de vientos direccionales hacia la Argentina, deberá incluirse un tratamiento más amplio de este fenómeno en el informe final.

  • Dado que existe una significativa preocupación con respecto a la calidad del río Uruguay, el documento final debería brindar datos de referencia directa sobre las características existentes (por ej. oxígeno disuelto, nitrógeno, fósforo, cargas de sedimentos). De igual forma, en el informe no se presentan los recursos acuáticos (por ej. especies de peces) en el río Uruguay de una manera que permita una comprensión razonable de las especies y números que residen en los distintos sectores del sistema fluvial.   

  • Parecería que el turismo es un importante motor económico en esta región. Sin embargo, el informe no analiza la industria del turismo en términos económicos. Dada la importancia del turismo, el informe está obligado a aclarar, en términos financieros, el sector turístico en esta región. Esto promovería la comprensión de los retornos anuales y permitiría el desarrollo de estrategias económicas mitigativas si, de hecho, se producen pérdidas en el turismo, según los mencionados posibles impactos negativos de olor, cambios de percepción en el ambiente natural, y tránsito.

  • La inaceptabilidad de la carne de pez para consumo humano, debido a un sabor y olor ofensivos, ha sido un tema relacionado con los vertidos de aguas residuales de algunas plantas de celulosa y papel. En Canadá, si se reciben quejas del público en general, la planta debe implementar programas para investigar y evaluar el impacto de los efluentes de la planta de celulosa en la usabilidad de los peces. En definitiva, si se demuestra que una industria tiene impacto directo en el sabor y olor de la carne de pez, se requieren medidas correctivas para eliminar dicha ocurrencia.   

  • La calidad del aire ha sido históricamente una preocupación de los habitantes locales que residen en regiones cercanas a las plantas de celulosa. Documentar las condiciones ambiente y en chimenea son críticas para un eficaz control de las emisiones atmosféricas. Se requiere un programa detallado de monitoreo del aire para construir una base de conocimientos sobre la calidad del aire en la región y asistir en el control de las emisiones industriales.

  • Existe una difundida preocupación con respecto a los impactos en la salud de quienes viven cerca de las plantas. En el mundo existen aproximadamente 300 plantas Kraft con blanqueo, muchas de las cuales vierten cantidades mayores de contaminantes que las dos plantas propuestas. En las décadas de 1970 y 1980 operaban en el mundo más de 200 plantas de celulosa kraft con blanqueo, todas las cuales (quizá con la excepción de unas pocas muy pequeñas) descargaban cantidades mucho mayores de contaminantes que las plantas propuestas en Fray Bentos. La existencia o ausencia de impactos conocidos sobre la salud arrojaría luz sobre la actual situación. No es suficiente ni factible evaluar los impactos de las descargas totales únicamente en forma química o bioquímica; no obstante es factible analizar los estudios pasadossobre los impactos en la saludde quienes residen cerca de las plantas. Probablemente, mucho de esto deba centrarse en la ausencia de informes sobre efectos negativos en la salud de las comunidades vecinas a las plantas. También deberían describirse ciudades en donde existen desde hace muchos años plantas Kraft blanqueadoras con éxito. Se encuentran muchas en Finlandia, y en la Europa continental. En Estados Unidos hay muchas ciudades con plantas que tienen descargas mucho más elevadas de las que se producirían cerca de Fray Bentos. En el informe final deberían discutirse los impactos sobre la salud de quienes residen dentro de los 40 km de las plantas de celulosa.
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