El intendente de Pinamar, Roberto Porretti, descartó hoy que tenga vinculación con los delitos de extorsión y cohecho que se le imputan y se declaró víctima de un "ataque armado", en medio de una jornada en la que se negó a declarar ante la Justicia y a pedir licencia.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"No, no y no", respondió Porretti al ser consultado sobre si tenía alguna responsabilidad en el hecho que investiga la Justicia durante una conferencia de prensa brindada en la sede del municipio al cabo de su día más ajetreado desde que asumió la conducción del municipio hace dos meses.
Pese a haber convocado a los medios, el jefe comunal del Frente para la Victoria apenas habló unos minutos, evitó contestar preguntas sobre la causa y pidió trasladar esas consultas a su abogado José Ignacio Ochoa.
Pero dejó entrever que su imputación tiene que ver con su decisión de haber "implementado un estricto control sobre locales bailables nocturnos".
En ese marco, indicó que los empresarios que presentaron la denuncia en su contra por un presunto pedido de coimas deben pagar un canon "por ocupación del espacio público".
"Hemos generado el cambio y uno es el estricto control sobre locales bailables nocturnos. Hemos hecho controles de alcholemia, y hemos hechos desalojar barras en espacios públicos. Estuvimos trabajando y esto va a seguir con trabajo", sostuvo.
Porretti evitó pedir licencia, pese al pedido de algunos integrantes del Concejo Deliberante, con los que se reunió, en tanto que ese cuerpo por el momento sólo creó una comisión investigadora, ya que por ahora no puede suspenderlo.
Sobre el jefe comunal pesa una orden de captura librada por la jueza Laura Elías por pedido de la fiscal María Fernanda Hachman, quien le imputa los delitos de extorsión y cohecho.
La fiscal se basa en filmaciones en las que aparecerían Porretti y su ex secretario de Gobierno y Hacienda, Aldo Leonian, pidiendo sobornos -habrían reclamado 175.000 pesos- a los dueños del complejo Ku-Alma Javier Porcolovsky y Miguel cameroni.
El intendente kirchnerista permanece en libertad debido a que presentó un pedido de eximición de prisión que es analizado por un tribunal de alzada luego de haber sido rechazado en primera instancia por la jueza Elías.
En medio de su intento por resistir y pasar a la ofensiva, el jefe comunal resolvió el reemplazo de Leonian -un importante empresario de la zona- por Mario Meliá. Porretti fue tres horas a la mañana a la municipalidad y luego, por recomendación de su abogado José Ignacio Ochoa, se presentó espontáneamente ante el Juzgado de Garantías Número 1 de Dolores para ponerse a disposición de la Justicia.
Sin embargo, cuando la fiscal le dijo si quería declarar, el jefe comunal desistió y volvió hacia Pinamar, donde horas más tarde dio una breve y algo caótica conferencia de prensa, rodeada de militantes que aplaudían sus pronunciamientos.
Por la mañana, el intendente dijo que estaba "muy tranquilo" y que esperaba el desempeño de la Justicia.
Al ingresar al edificio de la Municipalidad a las 7:30 sólo atinó a decir: "Vengo a trabajar, como lo hago todas las mañanas".
Dejá tu comentario