El kirchnerismo avanza sobre fondos del Senado

Política

La elección de autoridades para este año en el Senado aparenta estar casi terminada,aunque varias sorpresas aparecerán antes del 22 de febrero, cuando se realice la sesión preparatoria donde se consagre el nuevo esquema. Ya no es problema la definición del nuevo presidente provisional del cuerpo -tercero en la línea de sucesión presidencial-, que recaerá en José Pampuro. Tampoco el destino de quien hasta ahora ocupa ese cargo, Marcelo Guinle, que castigado por los Kirchner va con honores a la Comisión de Acuerdos que dejó libre Jorge Yoma, ahora embajador en México.

Las indefiniciones están más en los cargos que ocupan quienes no son senadores, las secretarías Parlamentaria y Administrativa, y en algunas comisiones.

Después del todavía confuso episodio en el que se sacó al socialista Rubén Giustiniani de la Comisión de Justicia (se interpretó que fue por oponerse al proyecto oficial de reforma al Consejo de la Magistratura), en el Senado no se quiere mover o colocar a un solo senador en su puesto sin una confirmación expresa y escrita del bloque que preside Miguel Pichetto. En la práctica eso es lo mismo que exigir un telegrama fechado en la Casa de Gobierno para cada designación.

Por eso, inclusive, están pendientes designaciones como meros vocales de comisión de algunos senadores, como el caso de
Carlos Saúl Menem y hasta Adolfo Rodríguez Saá por considerarlos « complicados» a pesar de su buen trato reciente con el elenco gobernante.

Desde que comenzó febrero, el kirchnerismo -llámese en este caso
Cristina Fernández- no hizo ningún movimiento para forzar un cambios en alguna de las dos secretarías. Se vio en el recinto de sesiones en diciembre pasado que la senadora por Buenos Aires castigó duramente a Daniel Scioli por el episodio de Giustiniani, en el que denunció la hicieron aparecer como responsable, pero toda la iracundia que desplegó terminó pegando más fuerte sobre Juan Estrada -secretario parlamentario- que sobre Scioli, al que -institucionalidad mediante- es mucho más difícil de culpar que a un mero funcionario.

• En suspenso

Ese cargo, entonces, está en suspenso y primero en la lista a discutir antes del 22 de febrero. El problema es que Estrada fue promovido y nombrado en su cargo por Miguel Pichetto, el actual jefe de bloque PJ que la noche del escándalo por Giustiniani miraba para otro lado cuando la primera dama atacaba a su protegido junto con el largo discurso que destinó a Scioli. El caso de Carlos Machiaroli, secretario administrativo, no es menor. Es un hombre de confianza de Scioli y quien verdaderamente maneja todos los hilos financieros y prácticos en el Senado. Es el primer cargo que el kirchnerismo reclamó para sí cuando el año pasado se comenzóa hablar del recambio de autoridades. Por su proximidad y confianza con Scioli, su permanencia o no, aún indefinida en el conocimiento general, será la definición clave de este comienzo de año.

El resto de la estructura de poder del Senado está casi terminado.
Jorge Capitanich seguirá a cargo de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, algo tan cantado como que Cristina Kirchner se mantendrá en Asuntos Constitucionales. El radical Jorge Agúndez retendrá la Comisión de Justicia y en Acuerdos, como se dijo, irá Guinle.

Sigue vacante el cargo en la Comisión de Asuntos Administrativos y Municipales -lugar urticante por lo que involucra en el manejo del Senado-. Marita Perceval quedará en su cargo en la Comisión de Defensa, el pampeano Rubén Marín en Economía Nacional e Inversión y María Laura Leguizamón en Justicia y Asuntos Penales, igual que el santacruceño Nicolás Fernández en Legislación General.

Una de las novedades de este año será la jefatura de Minería,Energía y Combustibles, que ya le fue confirmada en diciembre a
César Ambrosio Gioja, hermano del gobernador de San Juan, y la confirmación de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto para Carlos Reutemann.

En Turismo pelean dos misioneros de distintos partidos, el peronista Luis Viana y el radical rovirista Maurice Closs, y este año será un diputado quien presida la poderosa Comisión Administradora de la Biblioteca del Congreso: el entrerriano Jorge Daud.

En cuanto a las bicamerales,
Oscar Lamberto seguirá al frente de otro cargo estratégico, la Comisión Mixta Revisora de Cuentas, secundado por el radical Ernesto Sanz -presidente del bloque UCR del Senado- y en la de Seguimiento de las Negociaciones Agrícolas Internacionales -un cargo que creó el cordobés Humberto Roggero- estará Roberto Urquía, peronista cordobés delasotista, que fue elogiado por Cristina Kirchner en la última sesión del año como ejemplo de empresario nacional.

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